Por Abisaí Barajas
La familia priista se puso en paz y las diversas corrientes internas pareciera que han pactado un mutis. Las aguas han vuelto a su cauce, todos guardan compostura política y esperan con ansia el arribo de Humberto Moreira a la dirigencia nacional del PRI. Su unción es también un parteaguas que vendrá a generar las mejores condiciones para la elección del abanderado a la gubernatura de Nayarit, tema que sigue generando altas expectativas.
Todos muestran disciplina mientras esperan una indiscutible orden de la cabeza nacional del PRI para saber cómo será el juego y sus reglas en esta próxima campaña electoral. Y es que no quieren pasar por insurrectos, ni como hijos insubordinados. No ahora que el PRI vive sus mejores momentos y en los que vale la pena proyectar a los adversarios políticos una actitud de fuerza y decisión.
En Nayarit la política siempre ha dejado precedentes en la historia. Los jaloneos, los empujones, los pellizcos y los golpes bajos son males necesarios en cada proceso interno, y en los que al ganar el más fuerte-por obligación- debe incluir en su proyecto a los más débiles. Incluso, el pasado reciente nos recuerda que hay familias completas que hasta han dejado de hablarse por asuntos relacionados con candidatos, partidos y colores.
Al paso del tiempo las familias vuelven a juntarse y convivir y en la mayoría de los casos olvidan los agravios que se intercambiaron a causa de la política. En el peor de los casos nunca llegan a hablarse de nuevo, ni a frecuentarse como lo hicieron tiempo antes, pero esto ocurre muy poco y quizá cada seis años. Sin embargo, la realidad de todo esto es que en estos días los miembros de la gran familia priista tendrán oídos para atender una sola voz.
Ya veremos la forma en que hasta los integrantes más rebeldes agarran su sillita y un lugar en la cena; estarán quietecitos, calladitos y obedientes, tal y como deben mostrarse para la foto del recuerdo, la cual trascenderá a generaciones y más generaciones. Al fin y al cabo que todos quieren salir con su mejor cara en la foto
LA FUERZA BRUTA
El pasado mes defebrero un grupo de sutsemistas se manifestó contra el alcalde de Bahía de Banderas Héctor Paniagua. Lo hicieron para demandar un aumento al salario y prestaciones, el cual no se les dio este año de acuerdo a la Ley Federal del Trabajo. A cambio y para amedrentarlos, el alcalde usó la fuerza pública con el argumento de que los manifestantes no podían tomar el basurero municipal a manera de presión.
El pleito laboral estuvo a punto de tornarse político, pero hábilmente y al verse acorralado por el SUTSEM, el alcalde Paniagua Salazar finalmente se doblegó ante la presión que le generó el escándalo mediático que se le vendría encima. No obstante, la lideresa del portentoso sindicato Águeda Galicia aseguró que a pesar de que el edil ya accedió los sindicalizados proseguirán con la demanda penal en contra de los policías municipales que lo obedecieron.
La semana anterior el alcalde Héctor Paniagua fue abordado por la prensa sobre el mismo tema y no se le tuvo consideración a la hora de cuestionarlo sobre el uso de la fuerza pública. El personaje político respondió categórico que la intervención de la policía estaba bien argumentado por la afectación social que representaba el plantón de los burócratas municipales. Y, los periodistas, luego de oírlo se miraron unos a otros sorprendidos.
Como no apruebo ninguna manifestación de fuerza animal o bruta, me atreví a preguntarle que si esto era una clara advertencia de que los policías volverán a ‘gasear’ y ‘toletear’ a quienes se manifestaran. No me respondió que sí, pero tampoco que no. Dijo que como buen administrador del municipio su deber era echar mano de los medios posibles para solucionar un problema que afecte a miles que votaron por él para ejercer la ley.
Al escucharlo me dí cuenta que, como buen caporal, ya dio muestras de su valor y su fuerza de voluntad para atreverse a hacer algo. No obstante, los toletazos serán algo que no olviden sutsemistas por un buen tiempo. Quizá el orgullo que debe hacer feliz al SUTSEM es haber doblegado al mejor administrador del municipio más rico de la región, quien siempre se ha mostrado como un extraño ante los problemas laborales.
Bien dice el dicho: La violencia es el último recurso de los incompetentes. Y es así como en el umbral de su cierre de administración Héctor Paniagua de nuevo da muestras de su falta de tacto político. Repite y marca en el desarrollo y crecimiento de este joven y pujante municipio pasajes de violencia que sin duda avergonzarán la historia. Y también a él, ¿por qué no?
Recordemos que hace casi siete años, cuando él fue electo alcalde por primera vez y su prima Emma Barba regidora, ambos por el PRI en Bahía de Banderas, trascendieron a la luz pública sendos dramas que armaba en el marco de las sesiones de Cabildo, las cuales se caracterizaban por gritos y malas palabras que profería contra su prima política y quienes se opusieran a sus propuestas.Verlo enojado en los pasillos de la alcaldía no era novedad.
Una vez, en plena sesión, el alcalde se levantó de su silla y fue hasta el lugar de la entonces regidora Emma Barba, quien acostumbraba a grabar todas las sesiones con una grabadora de reportero. Intentó apagarle la grabadora pero ella astuta y rápidamente ella la tomó en su mano y la alzó. Sin embargo, en un santiamén Paniagua se la arrebató y la arrojó al suelo. Pilas, cassete y partes de la grabadora quedaron dispersas en el piso.
Al hacer esto giró sobre sus talones y volvió a su lugar muy tranquilo. Ahora sí podemos continuar, dijo a los regidores que había en la sesión, panistas, del PT y priistas. Fue entonces cuando Emma quiso echársele encima, pero en lugar de eso enrojeció sus mejillas, se sentó y dejó correr unas lágrimas en sus mejillas. Todos vieron, todos callaron, y la sesión siguió como si se realizara un sepelio en el que quien habla nada más es el cura.
Los conflictos fueron tremendos y la historia tuvo un final feliz. Ella fue diputada local en la anterior Legislatura de Nayarit (2005-2008) y él alcalde del mismo municipio en el actual trienio 2008-2011. Ella vive feliz, aprovechó el poder y ahora lleva una vida alegre y al parecer sin problemas. Él sigue gobernando pero con frustaciones que lo han hecho tomar decisiones equivocadas, como el uso de la fuerza pública. Vaya vidas
EL REVOLCADERO
Trascendió que la Comisión para los Derechos Humanos emitió la recomendación 04/2011 en contra de los agentes adscritos a la Dirección de Tránsito de Bahía de Banderas, Ricardo Parra Ibáñez y Emmanuel Alfonso de la Paz Chino, por haber efectuado un ejercicio indebido de la función pública en agravio de un ciudadano. Las arañas pintas de Paniagua se evidenciaron de corruptas y él tendrá que aclarar este punto en menos de 10 días hábiles