ROMA, Italia.- Alguien lo llama mal de tiempo, otros meteopatía, algunos meteorosensibilidad.
Se trata en realidad de tres formas diferentes de indicar al mismo fenómeno, es decir, una serie de molestias como la irritabilidad, dolor de cabeza, insomnio y el agudizarse de síntomas preexistentes que afectan a algunas personas cuando cambian las condiciones del tiempo.
Según el Centro Nacional de Investigaciones de Florencia este problema afecta a cerca de 15 millones de italianos, es decir, uno de cada cuatro.
En el pasado las quejas de los que padecían de algún dolor o de cambios de humor a la llegada de la primavera se calificaban de males imaginarios, hoy se sabe que la inestabilidad del tiempo provoca varios malestares, no sólo psicológicos o sicosomáticos, sino también físicos.
Se habla de meteoropatía primaria, en caso de dolor de cabeza o de dolor de espalda, y de meteoropatía secundaria en caso de síntomas como dolores reumáticos o el empeoramiento de estados patológicos preexistentes.
Uno de los malestares más comunes es el síndrome de aguacero, el dolor de cabeza que preanuncia la llegada del mal tiempo. Esto le ocurre sobre todo a personas cansadas, ansiosas, estresadas y, por lo general se controla con paseos al aire libre y evitando bebidas alcohólicas y chocolote.
Los expertos estiman que para superar estos malestares no hay que recurrir a medicamentos, sino a remedios naturales.
Para curar el síndrome aguacero el mejor remedio es el ajo, que estimula la circulación y atenúa la jaqueca. Contra el malestar generado por los cambios de temperatura, humedad o presión que tienen como consecuencia cambios de humor o crisis de ansiedad son muy eficaces las infusiones (tisana), el té de manzanillas, malva, olivo y melisa, sobre todo por la tarde.
A las personas que se deprimen con el cambio del tiempo se recomienda ginseng, el propóleos, la miel y el eucalipto.