Por José María Castañeda
Santiago.-Mediante llamadas telefónicas presuntos sicarios pretenden extorsionar a algunos regidores de la presente administración ya que les piden 80 mil pesos de lo contrario atentaran contra sus vidas y las de sus familias.
Álvaro Acevedo, regidor y comisariado ejidal de Villa Hidalgo, mencionó en la pasada reunión de cabildo celebrada apenas el pasado miércoles que el, se encontraba platicando con el policía que se encuentra de punto en la presidencia municipal, cuando recibió una llamada en su teléfono celular en donde una persona del sexo masculino con palabras altisonante le decía que lo tenían plenamente identificado, que sabían donde vivía y que era regidor, por lo que agregaron con palabras que si no nos entregas 80 mil pesos hijo de tu p. te vamos a partir la madre, que al fin y al cabo sabemos donde vives junto con tu familia.
Álvaro Acevedo, a quien sus compañeros cabildistas llaman el general por haber sido miembro de las fuerzas armadas de la naval de San Blas, les contestó con un Tu me pides 80 mil pesos y pues yo te pido a ti, 100 mil, para de ese dinero que me mandes poderte dar yo los 80 como la ves.
Este comentario enardeció aún más al extorsionador quien comenzó a proferir palabras obscenas por lo que comentó el regidor, que le pasó su teléfono celular al policía para que este le respondiera al presunto sicario, enfrascándose ambos en un lenguaje que llenaría de vergüenza a un estibador de Alvarado Veracruz, festejando lo anterior el edíl con una sonora carcajada.
En el preámbulo a la sesión de cabildo otros regidores señalaron que a ellos también les han hablado para pedirles que les entreguen fuertes sumas de dinero, dinero dijeron los regidores afectados que no tenemos aún que muchas personas crean lo contrario, Por cierto como colofón añadió Álvaro Acevedo, que rastreando la llamada que se le hizo a su teléfono celular se comprobó que la llamada provenía del estado de Puebla, por lo que no es de dudar que las personas que se dedican al lucrativo oficio de extorsionar personas mediante llamadas telefónicas aprovechan la psicosis de terror que vive la ciudadanía ante la ola de violencia que se vive en el país, para amedrentar a los pacíficos ciudadanos haciéndose pasar por sicarios para amenazarlos con hacerles daños si no obedecen sus indicaciones.