De manera por demás programada, premeditada y con toda la intención de que en la sesión en donde se discutiría la aprobación del préstamo por el orden de los mil 700 millones de pesos para iniciar de manera urgente los trabajos de reconstrucción en las comunidades afectadas y además de estar en condiciones de ejecutar mayor obra pública por parte del gobierno del estado, los diputados locales de la bancada del PRD, llevaron a gente para azuzarla y utilizarla como carne de cañón como es su costumbre para enfrentarlos contra los legisladores.

Fue la Adelita consuela sargentos que no es otra que a la que su partido el PRD, solo le ha dado lengua y dedo, pero nada de realidades, y es la diputada Gloria Noemí Ramírez Buccio, quien al grito todos contra todos hay que darnos, la gente se abalanzó contra los diputados priistas, a quienes no solo insultaron con palabras obscenas, en donde lo más hermoso era el recordatorio cómo si fuera el Día de las Madres, porque puras mentadas de madres se escuchaban, por lo visto esta legisladora parásita tienen un amplio léxico de amplio colorido prostituto, por eso de las groserías que profería y de los rasguños que imprimía a sus propios compañeros de curul, pero que eran de partido contrario.

En otras de las esquinas acelerando a la gente, el ojos de rendija de drenaje que no es otro que Carlos Hernández Ibarría, así como el profe memelas que es el diputado Jesús Castañeda Tejeda, creyéndose revolucionarios de la Independencia, enarbolaron su lema de origen, golpes, jalones, mordidas y rasguños y nada de diálogo.

Niños, mujeres y pocos hombres fueron los que participaron en esta trifulca nunca antes vista dentro del recinto oficial del Congreso, en la sala de sesiones Benito Juárez, a falta de sustento, de fundamentos que sustentaron su postura de la no autorización del préstamo que el mandatario estatal solicitara a los diputados, prefirieron los golpes, arañazos a los que mandaron a esos niños y mujeres, que por unos centavos aceptaron protagonizar este zafarrancho grotesco, que da muestra de que están contra el bienestar del pueblo.

En estas acciones los bandoleros, brincaron algunos el área de curules para colocar una manta contra el gobernador nayarita, acción que los propios diputados del PRD estaban encabezando y agitando a la propia gente, lo que originó que algunas de las curules presenten desperfectos, además de que tumbaron una puerta y agredieron a golpes y verbalmente a los trabajadores.

Estos perredistas parecían que estuvieran en un burdel al que ellos están acostumbrados a asistir, en donde la diputada Gloria Noemí Ramírez Buccio, sería entonces la bailarina principal del tubo, no es posible que estos diputados sean los que exijan respeto, madurez y civilidad política cuando ellos son los que propician el ambiente agresivo y contra el mismo pueblo.

La que parecía guacamaya en apareamiento era la diputada quien en compañía de los diputados Carlos Hernández Ibarría y de Jesús Castañeda Tejeda, recordando sus orígenes de padrotes fracasados gritaban como si estuvieran siendo violados por la multitud, al grado que eso incendiaba a la gente que repartía mentadas de madres, golpes y agarrones de guevos por donde quiera.

Es necesario que haya sanciones y se realicen la finca de responsabilidades a quienes fueron los responsables de los destrozos ocasionados al inmueble del Congreso.