Para evitar enfermedades en la vida adulta, sobre todo las relacionadas con la obesidad, es muy importante que desde el nacimiento se tenga una alimentación sana y se preserve el peso adecuado para cada grupo de edad, señaló el coordinador de programas integrados de salud PREVENIMSS, doctor Adolfo Chávez Vivanco.

Esta sana costumbre es fundamental, ya que durante el primer año de vida del bebé debe ser amamantado, sobre todo los primeros seis meses exclusivamente con leche materna, y después junto con ésta, el tipo de comida recomendada por su pediatra para que crezca saludable.

La leche materna es el único alimento que el bebé regula de manera automática, es decir, toma toda la que necesita y le disminuye el riesgo de ser obeso en la vida adulta o de padecer otras enfermedades. Sin embargo, muchas madres por cuestiones de trabajo o por razones sociales suspenden la lactancia mucho antes de los seis meses.

El especialista del IMSS destacó que la obesidad es desencadenante de padecimientos crónico-degenerativos, como la diabetes, la hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares, daño en articulaciones y también está relacionada con cáncer de vesícula y de colon, por lo que es muy importante su prevención.

La obesidad es un problema que se inicia desde la niñez, por malos hábitos alimenticios. Anteriormente éramos muy dados a creer que un niño gordito era un niño sano, y esto ya se comprobó que no es correcto. El problema es que el sobrepeso va en aumento y será preocupante en la vida adulta si no se toman las medidas acertadas, más en mujeres que en hombres.

Actualmente los niños de nuestro país tienen un serio problema de sobrepeso-obesidad y desnutrición: México ocupa el primer lugar en cuanto a obesidad en niños y segundo lugar en adultos en general. En el contexto nacional, Nayarit registra igual de los primero lugares infantil.

Es importante saber que la obesidad es el resultado del desequilibrio entre la cantidad alimentación que se ingiere y el contenido energético. En el caso de los bebés, el consumo de energía debe ser de acuerdo a su desarrollo; si la alimentación es la adecuada, el pequeño tendrá la talla y peso que corresponda a su edad.

Ante esta realidad, el IMSS recomienda a los padres de familia que lleven periódicamente a sus bebés a revisiones pediátricas, ya que permiten al médico llevar un mejor control del crecimiento de los niños y aconsejarles sobre la alimentación adecuada. Si consume más alimento del que requiere, acumula tejidos que en un mes se convertirá en sobrepeso.

Finalmente, el especialista aconsejó que una forma adecuada para alimentarse de manera saludable sea mediante el consumo balanceado de grasas, proteínas, minerales (sales), vitaminas y oligoelementos como hierro, zinc, cromo, manganeso y selenio, que están contenidos en frutas y verduras principalmente.