Por José María Castañeda .-

De aquella generación de muy buenos peloteros que brillaron durante la década de los 80, uno de los que sobresalió gracias a sus enormes facultades detrás del plato fue, sin duda, Óscar Julián Hernández, ampliamente conocido como El Birote, cuyo reciente fallecimiento entristeció a los aficionados al rey de los deportes: el béisbol.

Nacido en la calle Corona, en Santiago Ixcuintla, Óscar Julián destacó como receptor por su potente brazo, principalmente a la hora de tirar a la segunda base. También contaba con un bate bastante certero, con el que regularmente conectaba líneas hacia el jardín derecho, lugar donde están los dólares, como solía decir el Chamizo Ulloa, en referencia a la importancia de batear oportunamente detrás del corredor.
Durante aquellos años, entre Santiago y el poblado de El Botadero siempre existió la discusión sobre quién era mejor catcher: Óscar Julián Hernández, por Santiago, o Víctor Hugo Monroy, por El Botadero.

Con el paso del tiempo, Víctor Hugo Monroy demostró que la disciplina deportiva resulta fundamental para alcanzar metas importantes, logrando incluso viajar a Japón representando a México junto con los hermanos Leopoldo y Germán Jiménez.
Por su parte, Óscar Julián continuó jugando en la Liga Regional y posteriormente en ligas de menor rango de Santiago, manteniéndose ligado durante años al deporte que tanto le apasionaba.

Fue el pasado lunes cuando, a través de Facebook, comenzó a circular la triste noticia de su fallecimiento, causando pesar entre quienes lo conocieron y entre los aficionados que tuvieron oportunidad de verlo jugar.
Se fue un hombre que contó con grandes facultades para abrirse paso en el rey de los deportes y que dejó su nombre entre aquella recordada generación de peloteros santiaguenses de los años 80.
Descanse en paz Óscar Julián Hernández, El Birote, el nacido entre las calles Corona y Pacífico, como suele decir el compa Cerillo.