No es casualidad que el pato Merlín se haya vuelto viral al traer puesta la playera de México ni que durante las dos semanas que lleva el Mundial cualquier día y rincón sea común ver a alguien que la porte: la camiseta verde del Tri es la más vendida en el mundo, de acuerdo con Adidas, su fabricante.

Esta casaca de futbol, como la selección, lleva paso perfecto y ha metido gol en cada uno de sus partidos: en establecimientos físicos las tallas más buscadas desaparecen en cuestión de horas y los anaqueles vuelven a llenarse casi al mismo ritmo que duran las pausas de hidratación en este torneo.

Para quienes prefieren comprarla por Internet, conseguirla es casi tan complicado como marcarle un gol al equipo de Javier Aguirre durante la fase de grupos: no hay envíos de un día para otro en los tamaños de mayor demanda (mediana, larga y extra grande), y si se tiene suerte, llega en cinco días o más.

Una alineación perfecta

El fenómeno va más allá del buen momento futbolístico de la selección. Que la casaca verde sea la más vendida del mundo responde a varios factores: México es el quinto país con el mayor gasto en camisetas de futbol; Adidas apeló a la nostalgia al recuperar elementos del icónico uniforme de Francia 1998; millones de mexicanos viven fuera del país y mantienen un fuerte vínculo con el tricolor, y vestirlo se ha convertido en una forma de identidad para los aficionados, explicó la consultora de mercados Kantar.
Equipo de sueño
La empresa alemana Adidas es la encargada de vestir al tricolor desde 2007 y la indumentaria de este año ha dado de qué hablar:
Hasta la fecha del inicio de la Copa Mundial de la FIFA 2026, la playera local de la selección mexicana de futbol lideraba las ventas globales de la marca en su categoría, por encima, incluso, de las camisetas oficiales de Alemania o España.
Para entonces, alrededor de 55 por ciento de las playeras en la edición de equipo local y la tercera equipación –la negra– estaban en manos del consumidor, le siguió la casaca de visita –la blanca–, que registraba un 35 por ciento en términos de venta, expuso la empresa a La Jornada.
La representación mexicana forma parte del grupo de selecciones más importantes para la empresa a nivel comercial, pese a no haber conquistado una Copa del Mundo –al menos hasta ahora–.
En tiendas y en Internet
En los establecimientos físicos, la camiseta verde con detalles en blanco y rojo está en los aparadores principales. Su costo, en manga corta, es de mil 999 pesos en versión aficionado y 2 mil 999 pesos versión jugador. El precio sube 200 pesos, en ambos casos, si se prefiere la manga larga.
Aunque en los exhibidores parece que hay suficientes, las tallas más buscadas son pocas y un trabajador de la tienda de Adidas en Avenida presidente Masaryk, en la Ciudad de México, explica: si hay tallas, pero se acaban rápido, llegan cada dos o tres días, pero las tallas grandes, o extragrandes se van de volada.
En línea, la situación es similar, ya que, en sitios como Amazon o Mercado Libre, o de cadenas como Coppel, Liverpool o Innovasport no tienen entrega inmediata del jersey color verde.
Según datos de Mercado Libre, hasta la fecha es el artículo más vendido dentro de sus plataformas y a mayo la playera llevaba 411 mil búsquedas, con un pico el día 31, cuando Aguirre dio a conocer la lista de los convocados al torneo.