Por Sergio Mejía Cano
En la entrega anterior en donde se hablaba respecto a que se digitalizaran los pagos en las casetas de peaje, así como en las gasolineras, algunos conocidos que se tomaron el tiempo para leer mi artículo me comentan que están de acuerdo a la medida y también en que no todos los ciudadanos pudieran tener acceso a tarjetas de crédito y débito, así como contar con internet para poder ingresar a determinadas plataformas o incluso, saber cómo le irán a hacer.
Comenta una persona que, el problema para mucha gente podría estar no nada más en las zonas urbanas que no está al tanto de los avances tecnológicos, sino que tal vez más se le dificultaría a la gente de las zonas rurales en el entendido de que nunca han tenido una tarjeta bancaria en sus manos y que posiblemente ni sepan lo que eso significa o si ya lo saben, nunca han tenido contacto con una de estar tarjetas y mucho menos adentrarse en la tecnología cibernética.
Hay poblados que en alguna forma quedaron bloqueados al construirse una autopista cercana a esos poblados, por lo que ahora tienen que transitar por esa autopista para ir a sus parcelas o a otras poblaciones cercanas; y, si bien hay caminos o terracerías que pueden usar como vía alternativa para no tener que pasar por una caseta de cobro, algunas veces estos caminos o terracerías se afectan en temporadas de lluvias o, en determinado caso, ya sea por un apuro, una emergencia o para no perder tanto tiempo al tener que rodear tienen que pasar por la caseta del cobro del peaje y, si no tienen alaguna de las tarjetas bancarias o una aplicación que determine el prepago, pues entonces, ¿cómo le irán a hacer? Y lo mismo podría ocurrir en las gasolineras.
Es por esto que, en caso de que se digitalice el pago en casetas y gasolineras, sería bueno que dejaran un esquema para poder seguir pagando en efectivo y no nada más para las perdonas que no tengan cuenta bancaria, sino hasta para los mismos viajeros a los que se les termine el saldo de su tarjeta para pasar automáticamente por las casetas de peaje; algo que podría pasar en determinado momento y no nada más al viajar por una autopista, ya que también podría suceder al cargar gasolina y no nada más por falta de saldo o efectivo, sino por una probable descompostura de los aparatos para el propósito. Así que, por lo mismo, se debería dejar una opción para seguir pagando en efectivo, pues debe entenderse que la modernidad tardará mucho más para que llegue a todos los mexicanos, tanto en las mismas zonas urbanas como en las rurales.
Hace algunos años, en la ciudad de Tepic, Nayarit, se trató de implementar el pago en el transporte urbano mediante una tarjeta de prepago. Sorprendentemente las protestas en contra de esta medida se dio más entre los permisionarios y concesionarios y, hasta por los mismos choferes de este medio de transporte; aunque también hubo protestas de parte del público usuario, ya que se decía que el costo menor de una de estas tarjetas de prepago sería aproximadamente de 30 pesos, por lo que varios usuarios aducían que, en caso de no llegar a tener esos 30 pesos, entonces, ¿cómo le iban a hacer para poder abordar un camión o una combi? El descontento de los concesionarios, permisionarios y choferes fue de tal magnitud que, en aquel momento pintaron en los costados de sus unidades la leyenda: no al pago con tarjeta.
En aquel tiempo le pregunté a un conocido de mucha confianza, por ser hijo de un compañero ferroviario, y que trabajaba como conductor del servicio urbano, le pregunté por qué ese descontento entre los choferes y, debido a esa confianza por haberlo conocido desde niño, me dijo que porque si se implementaba la tarjeta de prepago ya no iban a poder manotear con las monedas, ya que para todo hay maña y de alguna manera podían agenciarse de algunas monedas y hacerles cuentas alegres a los patrones o poner varios pretextos en caso de que salieran mal las cuentas a la hora de la liquidación.
En la ciudad de Guadalajara, Jalisco, los choferes del transporte urbano ya no tienen acceso al dinero que pagan los usuarios, pues se aborda con una tarjeta de prepago; pero también traen una alcancía en donde los pasajeros que no tengan esa tarjeta depositan el costo del pasaje y listo. Esto de aceptar el pago con monedas es muy viable para personas que están de visita en esa ciudad y desconocen en dónde adquirir una tarjeta de prepago. En el macro periférico no se acepta el pago en efectivo, sino que tiene que haber tarjeta de por medio.
Sea pues. Vale.