Son muchos los contrastes que nos conducen a asegurar que los dineros de las arcas de gobierno (producto de los impuestos) simplemente no ajustan para beneficiar a los más maltratados por las fuerzas de la naturaleza, porque al parecer se lo están clavando impunemente los funcionarios corruptos, a los que les vale madre el dolor ajeno y les importa un vil cacahuate que muchos se la estén pelando por un trago de agua y se hayan quedado en la vil chilla por los embates de las aguas de la lluvia y de los excedentes de las presas.
El gobierno federal tiene el deber de guardar para casos de emergencia –como el que están sufriendo nuestros paisanos en desgracia- y no calentarlos en demasía (como acostumbran tardar hasta varios años) para a ver si se olvidan los estragos del desastre o se aminoran con el paso del tiempo, que dicen todo lo borra o se pierde entre los recovecos del recuerdo, pero no es cierto, lo que pasa es que nuestra gente entiende que fue dejada de la mano de Dios para seguir utilizando los dineros en otros menesteres delictivos y hace como que se le olvidó
Así es y seguirá siendo mientras nos agobien las fuerzas de la naturaleza y tengamos lanilla ahorrada para paliarlos administrada por terceros pero tengan ustedes la seguridad de que muchos funcionarios piden al cielo que vengan más inclemencias climatológicas para que se declare zona de desastre y mangonear la billetiza que envía papá gobierno para continuar robándosela y dejar en la calle a los damnificados aunque muchos reciben ayuda pero los ajustadores se encargan de que alguna se desvié
Sucede lo mismo con las gentes del campo que año con año, temporada tras temporada, se ven favorecidas pero con puras esperanzas y proyectos que se vuelven humo, manteniéndolos en situaciones desesperantes que los obligan a aceptar condiciones de miseria cuando antes, cuando en verdad fueron favorecidos (recuérdese el caso de la llamada Costa de Oro) y sostenían la economía provinciana en la que no le pedían más que puras habas a los que estaba en el poder y hasta las inundaciones les pelaban los puros dientes ahora con las méndigas raterías de los coyotes frijoleros tienen para rato
Los centros de acopio en los que nuestra gente acude a enviar lo poco que puede y su corazón decide desprenderse de ello, aunque su bolsillo se vea más vacío que antes, siguen funcionando a más y mejor para que los gobiernos se paren el cuello dizque ante el dolor ajeno Más ojala les obligaran a cooperar a toda clase de funcionarios de tercer nivel para arriba, para que se supiera quienes jalan y quienes no registrándose una ausencia de espíritu caritativo marca chamúko.
Antes podíamos enviar cosas más caras, porque teníamos con qué responder, pero todo cambió y el gobierno se puso muy abusadillo creando leyes sobre las que estaban, que ahora favorecen nomás a ellos, causando pobreza y marginación en el país y dándole las puras migajas a la gente trabajadora obligándola a ir a servir al extranjero durante décadas y hoy, en pago por sus servicios es tratada y corrida como delincuente, por el gobierno de USA, al carecer de papeles migratorios ¿y cuál fue y es la actitud de dicho gobierno mientras éstos le estuvieron sirviendo como peones de carga? ¡Zacarráquense!
Solamente que los mexicanos no se rinden y esperan que el 29 de este mes renazca la esperanza y logren salvar estos grandes escollos.
Pero Control señores Control que Dios aprieta pero no ahorca de alguna manera va a tener que echar una revirada hacia nuestra tierra porque ya estuvo bueno de abusos y trapacerías Ojala.