Jaime Tapia López
El hampa de nuestra vida pública, vuelve a tomar el control de los rumores al ser ejecutado, uno de los funcionarios del gobierno del estado, que si bien no figuraba como de los cercanos al gabinete del gobierno del estado, si lo era en el área penitenciaria, ya que fungía como director operativo, del centro de rehabilitación Venustiano Carranza. Los rumores en torno a la ejecución mencionada, corren por las calles de Tepic, como pólvora complaciendo a unos y decepcionando a otros, pero todos coincidentes en responsabilizar a funcionarios del gobierno del estado y al mismo gobernador, Ney González. Como es sabido, en el ejecutivo del estado recae la responsabilidad de toda desgracia que padezca la sociedad a la que juró y prometió servir al posicionarse como gobernador de la entidad. En torno a la muerte del subdirector del penal, queda claro que el reclusorio padece de atención y que funcionarios irresponsables, lejos de cumplir con su cometido, se están aprovechando de la situación. Desde que el penal es penal y que tengo memoria, ningún gobierno del estado le ha dado la importancia que merece, y son muchos los funcionarios que han sacado provecho de ahí. Al grito de que el penal, es refugio de delincuentes, se le abandona y se deja en manos de un grupo de hampones donde participan activamente funcionarios que son nombrados directamente por el gobernador. Como se trata de delincuentes, la sociedad y gobierno se olvida de ellos, olvidando también que esos delincuentes proceden de ellos mismos, y que muchos de los que gozamos de absoluta libertad, muchas de las veces somos peores que los que están señalados y por ende encerrados. Es menester que el gobierno se de cuenta, que quienes están encerrados son humanos y no son peores que los que andan libres y por estar señalados por la ley, necesitan más que los que están libres. El sistema penitenciario en México, no sólo en Nayarit, esta hecho al castigo, a romper corazones y acabar con las familias de quienes caen en garras de los jueces, que muchas de las veces sufren y padecen más que sus propios familiares. De estos que ya están en desgracia, se aprovechan los mismos funcionarios que son asignados para vigilar del comportamiento de ellos. Recordemos que los familiares de los presos votan y pagan impuestos, por lo que tienen el derecho de exigir tratamiento sano para su respectiva incorporación a la sociedad, pero como siempre, nuestras leyes están echas para castigar los efectos sin considerar las causas que lo provocaron ¿Por qué? Porque el sistema sociopolítico de nuestra república esta echo para aparentar, no para sanear. ¿Rehabilitación? Todo mundo sabe, junto con nuestros gobernantes que la consigna de rehabilitación es palabra muerta, pero los reclusorios de todo el país así se anuncian ¿Alguien dice algo por esta burla? ¿Hemos escuchado que algún Diputado, Senador o gobernador, haga el intento por entrarle a la rehabilitación en serio? ¿Hemos escuchado que un gobernador se preocupe por acabar con la explotación de reos? Ni aquí ni en ninguna parte de la república ¿Por qué será? Por el desprecio que sienten por los que caen en desgracia, cuando hasta en la Biblia de los judíos o católicos, recomienda que votemos los ojos con los que caen en desgracia, para ser bien aventurados. Indudablemente que falta sensibilidad tanto del gobierno para ver por ellos, como de la sociedad para exigirlo. Recuérdese que la llegada al penal por parte de los ciudadanos, es para separar a todos aquellos que son nocivos para la convivencia en sociedad, no para recibir castigo, que se refleja en malos tratos por estar en la creencia los funcionarios penitenciarios que quienes caen en sus garras, caen para pagar la falta y esa se paga con castigo, cuando en realidad, se le separa para recibir un trato de rehabilitamiento, que nunca recibe, amén de quedar al cuidado y en manos de sujetos peores que los señalados. ¿Por qué no pone orden nuestro gobernador? ¿Sabrá nuestro gobernador que los abusos y el narcomenudeo son viejos y del dominio público? Si donde hay permanente vigilancia por estar encerrados no pueden acabar con esos males ¿Podrán con la ciudad que no esta bardiada? Le mienten al gobernador y a la sociedad, si les dicen sus consejeros que la droga en el penal es un mal necesario y que los abusos que prevalecen ellos mismos, los presos, se los ganan. El gobernador debe de actuar por que ya hace tiempo que la sociedad sabe que prevalece el abuso y el negocio en el penal desde siempre pero que ahora tiene el control total el director de Prevención Social, Benjamín Padilla Valera, quien tenía como representante o complice al subdirector operativo, de quien el día de hoy estamos lamentando su muerte, en tiempos que apenas estaba alivianando a la familia ¿Y el gobernador esta enterado que Padilla ha llenado el morral de sus fechorías? No debe despedirlo por largo, debe investigarlo por que ha delinquido abusando del poder y no se le debe dar vuelta al asunto, porque el tal pastor, le falló a Dios y por ende a Ney, y como Director de Prevención Social, lo único que previene es su vejez. Nunca este columnista ha tenido la desgracia de cruzar palabra con el funcionario en mención, pero debo advertirle a Ney, que este tipo es un cochino que merece estar en el CEFERESO y que desde hace un año o un poco más, los presos y sus familiares lo han soportado, peor que si se tratara de un militar. La pregunta: ¿Sabe, o no sabe Ney, que el pastor es un vaquetonzazo de 7 suelas? También Tepic lo sabe, y también sabemos que el directorcito del penal, el pastor lo tiene de firmón, nada más, pero sin centavos. FACHENDA: ¿ Se enterará Ney que en su Tepic, existen adivinos que se dan el lujo de rentar espacio en la televisión, que es muy caro, para engañar y robar al pueblo, sin permiso alguno y sin estar registrados en Hacienda? La Suprema Corte, ya lo tipificó como delito ¿Y, Ney seguirá dejando a estos extranjeros que sigan robando y engañando a la gente? ¿Y los legisladores y dirigentes de partido qué dicen? Bola de hipócritas, que les vale un comino lo que le pase a la gente. PROVECHO: