Las campañas políticas traen para los nayaritas, gratas esperanzas y los políticos que se creen seleccionados bajan de las nubes más altas, para ver por su rebaño y entre bendiciones y caridades, vuelven a ilusionar al pueblo con las mismas promesas de la vez pasada. El que se va, es el malo y el que viene es el bueno. Los precandidatos siguen e insisten en cantar con el mismo ritmo que todos, siempre lo han hecho; y todo el pueblo, jura y perjura, que son unos pecadores y falsos políticos, pero en campaña los mentirosos, que son los mismos pero en diferente persona, siempre logra convencer que su aspiración es otra cosa y que de llegar a lograr sus aspiraciones todos ganarán, principalmente quienes se pongan la camiseta. Siempre los candidatos rezan el mismo credo, y aunque a muchos nos parezca ridículo, ese credo, sigue vigente, sigue dando buenos frutos. Junto con el manoseado discurso, llenar el morral, con despensas y promesas, es todo. Ahora tenemos los nayaritas a Martha, a Naranjo, a Gerardo, a Mejía y al ZAZAZA, cinco aspirantes, que buscan las necesidades y la cara de los ciudadanos, para mostrar su sensibilidad y sobre todo, su alma caritativa, para caer en gracia de los votantes en caso de ser elegidos candidatos por sus respectivos partidos. El pueblo se deja querer, recibe lo que le ofrecen, acepta las ofertas y sabe que es su momento y debe aprovecharlo, sólo que muy en el fondo quisiera que esos representantes que ahora se muestran atentos a las necesidades del estado, siempre lo hicieran y siempre cumplieran con los compromisos prometidos. ¿Dónde esta Manuelón, diputado del norte del estado? ¿Dónde esta Ivideliza, diputada por el sur del estado? como no aspiran en esta ocasión a la gubernatura, es decir, no andan en campaña, nadan de muertito haciendo creer que hacen y no hacen, lo que nos da como lectura que pertenecen a los políticos tradicionales que tienen hartos a los nayaritas con discursos huecos y ya de mal gusto. Ahora se habla de ofertas para despensas, de lentes, de mercancías para alimentos en buenos precios y otras ventajas, todo para ayudar a las familias más necesitadas y en buena hora algunas familias lo aprovechan, pero saben que terminando las campañas, todo se acabará y tendrán que esperar la siguiente temporada de las elecciones federales, luego las intermedias locales y así, seguir el siclo electoral que nos rige tanto local como federal. Pero los cinco aspirantes que andan en campaña y que hemos mencionado y la campaña permanente del gobernador, Ney González, todos, no han podido solventar el rezago económico de las muchas necesidades que padecen las familias nayaritas, producto de la ineptitud o corrupción de los gobernantes del pasado. Siempre los que están dicen que han trabajado más que el que estaba y que su gobierno es mejor que los que han estado. Podrán decir, mentir y echarle crema a sus tacos, pero la realidad, nos dice lo contrario, el pueblo sigue con la esperanza que llegará el mecías, y accede con la esperanza de ganar y así en cada campaña apuesta como el jugador, haber si a la otra y la otra no ha llegado. Sólo cuando aspiran los políticos, más gente obtiene uno que otro beneficio de ellos. ¿Hasta cuando seguiremos siendo usados y utilizados? ¿De veras de los nombres que aparecen en esta lista, alguien se desgarra la camisa para ayudar a un amigo? Apuéstele FACHENDA: Ya a nadie asusta que haya muertos, aquí y allá. Los nayaritas nos estamos acostumbrando. Ya pasó la novedad y, para el caso, cada quien o familia, esta tomando sus precauciones. La vida nocturna ha ido a la baja en los jóvenes. PROVECHO.