Por: JAIME TAPIA LÓPEZ

El socorro venido del diputado, Ángel Castro Mata, de ser cierto, a un hombre que a medias de la calle Independencia vende dulces a cambio de apoyo económico, tiene varias lecturas que los ciudadanos debemos tomar en cuenta. Primeramente se puede pensar que el diputado quiso tomarse la foto, porque anda en campaña pero ¿cuántos más andan en campaña y no lo hacen? Entonces es válido el gesto, aún ande en campaña, esa campaña lleva consigo la sensibilidad. Muchas veces y muchos, hemos visto al hombre en mención bajo los rayos del sol y nos preguntamos: ¿En dónde están o andan quienes se dicen generosos (as) y las dependencias gubernamentales y organizaciones religiosas que se dicen de la caridad? Como este hombre hay muchos que mendigan en topes de calles, como el que también se encuentra a la salida de Xalisco o temporalmente aparecen en esta ciudad. Desde que tengo memoria, gobiernos tanto estatales y municipales, frecuentemente dan a conocer que regalar sillas de rueda para apoyar a quienes ocupan de ellas y curiosamente nunca han terminado con estas necesidades. Es probable y peso contra tostones, que al pueblo le sale más caro mantener los DIF, en personal, vehículos y mantenimiento, más gastos de las primeras damas, que lo que dicen que ayudan a quienes más necesitan. El cuento, la apariencia y el engaño, están presentes no nada más en estas dependencias, sino en todas las organizaciones religiosas o civiles. Aquí y así nos tocó vivir, sin que exista un valiente que denuncie los fraudes que se dan en estos organismos. Existen programas y combates a la delincuencia, pero nada de esto se instrumenta, para combatir la extrema pobreza que sale a las calles como espuma del mar y muestra del desecho ciudadano que brota de la voracidad de administradores políticos y empresarios mal nacidos, egoístas, de prácticas judías. ¿Cuántos serán los angustiados que salen a las calles, que el gobierno no pueda preocuparse de ellos, para que dejen las calles como negocio y las tomen como recreo, como cualquier ciudadano? Podría haber una partida para ellos, que no sería para muchos, pero que no la administrara el DIF, porque sale contraproducente, y si no, preguntémosles a las primeras damas que han pasado por ahí. Como siempre lo hemos dicho, falta sensibilidad gubernamental, porque de verdad que la miseria de un pueblo se ve en las calles con su propia gente y es una pena que hablemos del bicentenario y centenario y la miseria este a la luz del día. Muchos se preguntan ¿Esto festejamos? Que a un siglo de revolución aún hay millones de mexicanos que no les llega el aire de la paz? Pero el gobierno anuncia y da a conocer muchas prioridades para el país pero ninguna llega a la pobreza extrema, sólo la maquilla, la pronuncia y calla y años pasan y la vida sigue igual. A todos nos distraen con chismes políticos y artísticos y hechos de sangre y todos nos olvidamos de lo que deja de hacer la administración pública y debe de hacer. Ya inició el diputado, Ángel Castro Mata, ahora sería muy bueno, y sólo para hacer la mosca chillar, que se convirtiera en el promotor estatal de los menesterosos, que mucha falta hace, exigiéndole a los DIF, que cumplan con su cometido y dejen de ser falsos altruistas que muy caro salen para la sociedad. Pero ¿Cuántos sinvergüenzas, se han aprovechado en nombre de los más pobres? Entre ellos, funcionarios públicos y las religiones, entre las que destacan la católica. Y recuerde, todo el que pide caridad, recibe, pero no da, porque la caridad callejera en muchas ocasiones es practicada como negocio, no como necesidad. FACHENDA: El diputado, Acosta Naranjo, ya dio su informe. Ahora la pregunta obligada es: ¿Será el informe de doña Martha, más concurrido? Será el mes que entra y se esta movilizando su gente para aplastar la que realizó Naranjo, con sus chilangos. ¿Pero doña Martha, sin chilangos? Bueno, es una competencia de casa ¿imaginemos si no lo fuera? PROVECHO.