Por: Edmundo Virgen .- Nayarit a nivel nacional se distingue por haber sido el primer estado donde se organizó una alianza de partidos de oposición en el año de 1999 para participar en una elección estatal estando en juego la gubernatura, los veinte ayuntamientos y las 18 diputaciones locales, logrando como resultado arrebatarle al PRI el gobierno estatal, varias alcaldías y el total de las curules de mayoría en el Congreso . Pero eso sólo fue Flor de un Día o de un sexenio como se le quiera llamar, por que le bastaron dos años al gobierno emanado de una alianza de partidos para que el 95 por ciento de los nayaritas reprobara su gestión, la cual se caracterizó por el despilfarro del erario público, corrupción en todos sus niveles, tráfico de influencias, realización de negocios al amparo del poder, cierre de pequeñas y medianas empresas, beneficiándose con las licitaciones a un pequeño grupo de empresarios revendedores, trabas a la inversión de capital, lo que como consecuencia ahuyentó a los inversionistas privados, incluso la cadena de tiendas de autoservicio Comercial Mexicana se fue del estado debido a que las condiciones ya no le eran favorables, caída del empleo, crisis en el comercio, en el agro nayarita y en el transporte urbano que se vio severamente afectado con la venta de miles de concesiones que dañaron severamente esta actividad, aunado a la nula obra publica en la entidad que mantuvo al borde del colapso a la industria de la construcción. El gobierno emanado de una alianza de partidos en Nayarit el año 1999 ha sido sin lugar a dudas el peor que ha tenido la entidad desde que nació como estado con la Constitución de 1917 y sin lugar a dudas representa una página oscura en la historia del estado que ya nadie quiere que se repita por que significó un retroceso en todos sus aspectos económico, político y social, de tal suerte que hoy en día la ciudadanía ya no quiere saber nada de coaliciones partidistas y el ciudadano común que acude a votar hace alusión al viejo refrán que dice- vale más malo por conocido que bueno por conocer- lo que significa que las alianzas de partidos en Nayarit ya forman parte del pasado, y al pueblo ya no le interesan esta clase de gobiernos por que su experiencia durante largos seis años fue muy desagradable. Pero claro, hay quienes si quieren que vuelva a gobernar una alianza de partidos, especialmente ese pequeño grupo de lambiscones y arrastrados que se enriqueció al amparo del poder y ahora estando cerca el relevo gubernamental se dedican a denostar las buenas acciones del actual gobierno; lo responsabilizan de las balaceras cuando se sabe que son problemas ajenos a la entidad, intentan alterar el orden público incitando a la ciudadanía al no pago de impuestos como el remplacamiento que ellos pudieron derogar durante su desastroso sexenio pero no lo hicieron. Ahora de nuevo los dirigentes de partidos de oposición pretenden organizar otra alianza partidista que aspire a ganar la gubernatura y pero las condiciones ya son muy diferentes, en el estado la ciudadanía ya no está entusiasmada con ningún candidato opositor llámese como se llame, sea hombre o mujer y no es para menos, el pueblo ya experimento que los gobiernos surgidos de una alianza de partidos sólo sirven para dañar las actividades productivas lo que incide negativamente en el nivel de ingreso de las familias. Por estas y muchas otras razones es que está visto que son mejores los gobiernos tricolores , aunque también malversan el erario público por que en esta sociedad nadie es honesto, tienen en común que hacen obra pública, no como otros y eso está comprobado no sólo en el ámbito estatal, sino también en el ámbito nacional, y un ejemplo lo tenemos en la actual gestión del presidente de la república Felipe Calderón que no supo hacer un buen gobierno, las cifras del desempleo, inseguridad, caída en la inversión extranjera directa, disminución del PIB, son las peores que ha tenido un gobierno federal y eso lo afirman analistas del Centro de Estudios Económicos para América Latina (CEPAL) y del CIDE.