Por Óscar Verdín Camacho
TEPIC.- Lo que inició como una propuesta para que juzgados con menos carga de trabajo apoyen en la resolución de expedientes de otros juzgados con mayor número, pronto impactó en las siete salas de magistrados, recientemente conformadas.
El magistrado Lauro Jiménez Borrayo destapó el asunto: pidió que en el estudio que se hará para equilibrar el trabajo en los juzgados, dependiendo del área geográfica en que se encuentren, también se haga lo propio en las distintas salas: Constitucional Electoral, Penal, Civil, Mixta y las tres salas unitarias.
Jiménez Borrayo es titular de la Primera Sala Unitaria, es decir, sólo la integra él, sin embargo, explicó, la carga de asuntos que recibe todos los días es mayor que la que atienden las salas colegiadas, integradas por tres magistrados, lo que le parece injusto.
Los otros dos magistrados de Sala Unitaria son: Laura Elena Fletes Fletes y Pedro Álvarez Hormaeche. Entre otros casos, resuelven todas las apelaciones interpuestas en los juzgados penales del estado contra autos de formal prisión, casos que anteriormente conocía la Sala Penal, ahora abocada a analizar únicamente sentencias de fondo.
El anterior tema fue abordado ayer durante la cuarta sesión pública ordinaria del Consejo de la Judicatura del Poder Judicial del Estado. Se acordó nombrar una comisión de magistrados y jueces para que se analice cómo hacer que, por región geográfica, se logre equilibrar la carga de expedientes en los juzgados.
Caso especial mereció el municipio Del Nayar puesto que, fue explicado, es más fácil a muchos de sus pobladores acceder a otros municipios que a la propia cabecera Jesús María, donde está el Juzgado Mixto.
Por ejemplo, pobladores Del Nayar que preferirían atender sus asuntos legales en Ruiz, porque está más cerca que Jesús María; otros que optarían por acudir a Santa María del Oro, otros a Tepic o a Santiago Ixcuintla.
Si bien el asunto del equilibrio en los juzgados se tenía previsto tratarlo durante la sesión, la petición del magistrado Lauro Jiménez Borrayo, para que también se analizara la desproporción de trabajo que hay en las salas, causó sorpresa pero también fue incluido.
Lo explicó él: no es posible que salas unitarias tengan más carga laboral que las salas colegiadas.
Desde hace meses, con la ampliación del número de magistrados de siete a 17, funcionarios judiciales advirtieron que ello no representaría una solución a los problemas que se enfrenta en el retraso por la impartición de justicia, puesto que, detallaron, el cuello de botella no estaba en segunda instancia - entre los magistrados-, sino en los juzgados que, en efecto, continúan laborando en las mismas circunstancias.
Por otra parte, lo anunciado en diciembre del 2009 de que se acercaría a los magistrados a las distintas regiones del estado, simplemente quedó en el olvido. Todos despachan en Tepic.
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