José María Castañeda
SANTIAGO.- Las calles circundantes al campo deportivo del poblado de los Corchos resultaron insuficientes para dar cabida a la gran cantidad de aficionados que se dieron cita para presenciar el séptimo y desicivo encuentro entre los marineros de los Corchos, y los Tabaqueritos de Santiago.
El plan del reportero de Gente & poder era pasar un día de campo en el marismeño ejido luego que la intención era la de comprar 3 kilos de ostiones para bajarlos con 3 botes de cerveza fría modelo especial, cosa que no fue posible porque simplemente tuvimos que dejar estacionada nuestra camioneta a 4 cuadras del campo de juego, dada la gran cantidad de carros estacionados que obviamente llegaron primero que yo, y como no quise cargar los ostiones, los tres botes, no compré más no por agarrado, sino porque la severa gastritis que invade mi lacerado cuerpo no me permite consumir más de tres cervezas, por lo que tuve que conformarme con aventarme entre pecho y espalda una nieve de vainilla para mitigar la sed, y más tarde un raspado de tamarindo.
Y es que la paliza que estaba recibiendo el equipo de Santiago, no era para menos, luego que al término del juego caímos ante los marineros de los Corchos 15x5 por lo que la paliza fue de esas que se recuerdan por mucho tiempo, los comentarios posteriores al encuentro entre los aficionados santiaguenses como fue el caso del Ostión Rodríguez, quien en sus años juveniles fue pitcher de los Tabaqueros de Santiago de aquella desaparecida liga profesional de béisbol, la de ahora es instruccional, eran en el sentido de que el manager de los Tabaqueritos había aguantado mucho al lanzador del brazo equivocado Fernando Serafín, cuando bien pudo sacarlo de la lomita no del juego y enviarlo a algún jardín, para que descansara y poderlo utilizar de nuevo.
De haber sido necesario no lo hizo el manejador del equipo santiaguense y ese fue el descalabro bastante abultado por cierto.
Mención aparte merece el manager jugador de los Marineros, José López, quien pese a su enorme veteranía jugó como novato haciendo engarces de campanillas como se dice coloquialmente en el argot beisbolero y pues luego de este resultado el camino queda despejado para que a partir de este domingo se enfrenten en la gran final de béisbol temporada Abel Aceves, los Dorados de Pozo de Villa y los Marineros de los Corchos por lo que júrelo amable lector que aún que en Pozo de Villa no haya ostiones más que en el centro por allá andaremos si d q.