Por Olegario Zamudio Quezada.-
Entonces yo vivía en Litibú, tiempos en que mis amigos simplemente me envidiaban, vivía en una casa a la orilla del mar rodeada de palmeras borrachas de sol tenía también casa chica que era de campaña frente al mar bajo una ramada, cuando decidía venir a Tepic me paraba en el entronque de la carretera a Tepic con Sayulita y siempre me daban raite.
Ese día me vine en autobús y tuve la intención de bajarme en la esquina de la UAN pero mejor decidí hacerlo en la terminal, al fin que prisa era lo que menos traía, cuando recargado en el asiento del camión gire la cabeza y vi en lo alto de la biblioteca de la UAN una manta que decía: PABLO PARA SIEMPRE.
Pablo García Galaviz, había muerto y quienes se consideraban su equipo, con una manta de cara al cielo le referían con franqueza, que su Ideal, su actitud y su sentido de la unidad aun sin su presencia física, seguirían firmes en el SPAUAN esos postulados que le dieron a ese sindicato una figura envidiable.
Tan envidiable que en un referéndum avalaron al comité substituto como mil quinientos catedráticos, pero sucedió lo inevitable, el equipo de Pablo para Siempre está dividido, por un lado Antonio Aguilar Secretario de Organización y por otro lado el mismo Porfirio Lugo Secretario General disputándose la próxima dirigencia, quince minutos antes de que se elija Rector en la UAN.
La presencia de Carlos Muños como secretario de organización en la propuesta de la planilla UNIDAD SINDICAL, contrasta con la de Antonio Aguilar quien asegura que invitara a esa responsabilidad en la planilla NUEVO SINDICALISMO a una persona de perfil científico y académico.
Veremos cómo van fluyendo nombres de los integrantes de las planillas, algunos serán indudablemente factor de unidad y otros serán factor de discordias, pero hay estarán haciendo la parte que le corresponde, veremos como el equipo de Pablo para Siempre se reparte en estas dos propuestas.
También veremos en que se convierten los mil quinientos votos del referendo a Porfirio en lo que fue la expresión electoral del sentimiento por la muerte de Pablo García Galaviz, aclarando que el voto duro de Pablo era de seiscientos cincuenta votos, mismos que relucieron en aquella contienda contra Salvador Villaseñor.
Ojalá todos los integrantes de las planillas unidad sindical y Nuevo sindicalismo, sean verdaderas propuestas de catedráticos de las bases de maestros y que cada uno de ellos también, sea medido y sopesado que tenga en las carteras adecuadamente el perfil natural de acuerdo a su formación profesional.
Que se trabaje por llevar como propuesta comités dignos con profesionistas a perfilados a las responsabilidades, pensando pues en el matiz que deberá tener cada hombre ante el resto de la universidad para su desempeño profesional y también el carisma que deberá de tener cada integrante, pues cada individuo debe ser factor de cordialidad entre los catedráticos y además algo importante, factor de unidad. La frase esa de Pablo para Siempre no se debe soslayar ni pensar que eso, es un rollo anticuado.