Jaime Tapia López


Los mexicanos ya tenemos rato escuchando reformas e iniciativas para reformar y reformar nuestras leyes que fueron el legado que nos dejaron aquellos revolucionarios en la convención de 1917, patriotas que lucharon arriesgando sus vidas, por una Carta Magna que rigiera los destino de nuestra patria como república, libre y soberana. Las reformas como imaginaremos, son de acuerdo a la óptica intereses o necesidades de quien las propone. ¿Por qué el enriquecimiento ilícito o enriquecimiento inexplicable, no es castigado con todo el rigor de la ley tratándose de funcionarios públicos? ¿Por qué para éstos el castigo es de una fianza eso si llega a existir una denuncia? Si el gobierno federal esta sabido que la mayoría de los funcionarios públicos de primer nivel terminan resolviendo sus problemas económicos de por vida, el mandatario en turno se hace de la vista gorda cayendo en complicidad con estos bandidos que nada tienen que ver con el servicio a la patria. Desde aquí todo gobierno deja de serlo desde el momento que de servidor público pasa a ser servidor personal, para pasar a ser un miembro más del hampa de nuestra vida pública carroñero de nuestra madre patria. Se escuchará romántico citar la palabra patria, porque al parecer ya pasó de moda y con ello, las nuevas generaciones ignorarán que existe o que son hijos de un territorio que deben honrar. Ya son pocos los patriotas que quedan en México y muchos los buitres hijos de extranjeros que nos despojan de nuestros bienes nacionales ¿Ha visto usted un árabe libanés, un judío israelí, un chino, gringo o japonés, que trabaje de obrero o burócrata de bajo perfil en nuestro México? por citar algunos. ¿Nos conquistan o nos invaden? Reformas como la que un hijo de extranjero nacido en México, pueda ser Presidente de los mexicanos, con esa reforma a iniciativa de Carlos Salinas de Gortari, Vicente Fox Quezada, llegó a ser Presidente. Un presidente de lo más imbécil e ignorante, e insensible, que llegó gracias a una reforma, porque nuestra ley sólo permitía el honor a nietos y Fox gobernó por inercia, con la aviada que ya llevan las instituciones. Reformas y reformas, que para nada se ponen al servicio del pueblo, sino a una sola clase cuyos interese están en el futurismo político y económico ¿Y qué con el Banco de México, cuyas acciones pertenecen al gobierno gringo? Como se están violando las leyes ¿Habrá otra reforma para legalizar el atropello en lugar de imponer nuestras leyes? Los mexicanos no ocupan de reformas, lo que ocupan es que se respeten las leyes que nos legaron hombres honorables dignos y confiables que dieron forma a las necesidades del pueblo, pero que al grito de una reforma, también salinista, se legalizó lo que era prohibido; la venta de cualquier parcela ejidal, cuyo negocio de fertilizantes en mano de paraestatales y hampones políticos mal paridos, habían deteriorado. Ahora sorprende otra nueva iniciativa, en contra de los monopolios, pero lo que no sabemos si lleva dedicatoria ¿Será para la Coca cola? ¿Para la Maseca? Toda una vacilada, porque las leyes para los grandes empresarios son flexibles para doblarlas, cosa que las empresas de sobre vivencia les resulta imposible. Ya queremos ver reformas de carácter democrático que beneficien al pueblo y mientras estas no existan, estaremos en el entendido que no estamos gobernados por servidores públicos, sino, por hampones que se sirven de los recursos del pueblo y por ende de la nación. ¿Existe autoridad moral, para que el gobierno federal llame delincuentes a los que por desamparo violan las leyes? ¿Hay alguna diferencia entre unos y otros? ¡El comal le dice a la olla! ¿Dónde podremos denunciar a funcionarios y políticos sospechosos que ostentan riquezas inexplicables? ¿No habrá modo de mandar una iniciativa que investigue el honesto modo de vivir ostentoso de personajes de nuestra vida pública? ¿La contraloría? ¿Cuál? ¿Se la mandaremos a los Z? ¿Al chapo Guzmán? ¿A la Barbí? ¿A quién? Como no hay dónde pueda denunciar el pueblo lo hará con los últimos mencionados. Pero los delincuentes institucionales si tienen dónde podamos denunciar a los de enfrente ¿Y a ellos, repito, dónde? ¡Ira que a gusto! No más quieren que se denuncie a los que les estorban ¿Sino les gusta, por qué no se van de mojados, como lo hacen legítimos mexicanos? No tienen Harta. FACHENDA: ¿Qué haríamos sin comerciantes contrabandistas de droga? Al menos se estiman 50 mil millones de dólares (divisas) que por año entran a México por este conducto y otros 20 mil millones por residentes e ilegales a sus familias ¿Estas divisas no oxigenan la economía de nuestro país? Con el combate al narcotráfico están bajando estas entradas ¿No será mejor combatir a Carlos Slim, que en poco tiempo, representará la peor amenaza para México, como ya en la actualidad lo estamos viviendo? Los celulares, representan el mayor robo de la historia de la humanidad ¿Otra reforma? PROVECHO.