Por Marcela Lara


Cada época en la historia de la humanidad, se ha caracterizado por haber trazado y aplicado modelos de pensamiento relacionados con un conjunto de acciones establecidas por los miembros de una sociedad con el objetivo de poseer una mejor calidad de vida.

Nuestra época actual ha sustituido los objetivos por acciones, es decir actuamos pero sin saber porque o para que. Ahora, con tantos bombardeos televisivos es lógico que muchas mujeres enfoquen su energía en transfigurarse, repitiendo patrones de conducta y estereotipos de belleza fabricados por una industria dedicada vender falsas realidades.

Las tendencias actuales están encaminadas a volvernos consumidores de todo aquello que nos prometa estar más bonitas o más delgadas.

Me parece curioso que este absurdo actuar, afecte en mayor proporción al género femenino; hoy en día, existen un sinfín de productos enfocados a la belleza corporal los cuales atiborran las pantallas de televisión, o que tal los dramas novelescos que oferta el Canal de las Estrellas o la Señal con Valor, engatusando con historias Cursis y Desgastadas a millones de mujeres pertenecientes a esta Moderna Sociedad y que además promueven una belleza absurda.

Con todo lo anterior, nos encontramos con el surgimiento de un grupo de mujeres dominadas por información basura; ahora por ejemplo la mayoría de los productos son light, porque hoy se usa comer dichos productos para no engordar; abundan una cantidad enorme de pastillas, fajas, brebajes, tecitos, y hasta hierbitas los cuales te garantizan quitarte lo gorda, sabiendo en el fondo que para adelgazar solo se necesita comer bien y hacer ejercicio.

Pero las mujeres además de querer pesar 45 kilos, buscan que no les cueste ni una gota de sudor, así que, las que tienen más lana optan por desembolsar una fuerte cantidad de dinero y hacerse una resanada. Es sorprendente el gran número de mujeres que prefieren implantarse bustos o nalgas, antes que cualquier cosa, comprando, tal vez un poco o un mucho de autoestima.

Francamente tampoco entiendo de donde nace esa espeluznante habilidad que poseen algunas mujeres para encontrarse defectos, y un hecho real es que existe un factor irreversible llamado Edad, y como ahora se usa estar joven o al menos parecerlo, no es raro encontrarse a Maduritas vistiendo la ropa de sus hijas o untándose cuanta crema exista para el envejecimiento de la Piel popularmente conocidas como arrugas.

Pero como la gama superficialidades es muy amplia, no es raro, de repente tropezar con otro nuevo tipo de mujeres, clasificadas en un rango de edad entre 15 a 25 años, las cuales además de querer lucir altas, sexys y delgadas carecen en su totalidad de sentido común, deslumbrándose con cosas tan superficiales como un carro último modelo, siendo su mayor ilusión encontrar un hombre guapo y rico, de preferencia rico, el cual les pueda otorgar una Pensión Vitalicia; y para lograrlo estando dispuestas a despojarse de todo, hasta de su Voluntad, etiquetándose como un producto comprado por el mejor postor.

Pero además yo no sé quien les dijo que estar flaca era sinónimo de belleza, o que a todos los hombres les gustan las mujeres pechugonas o que tener grandes nalgas las hace ser bonitas, o que sin arrugas se ven mejor, lo anterior es una idea elaborada por una industria dedicada a vender.

Este acontecimiento se vuelve cada día mas común, creyendo erróneamente que la belleza física es el único valor puede ofrecer este tipo de mujeres, es decadente que la autoestima esté sujeta a cuanto pesas, que copa eres, o que tan buena puede estar una mujer.

Fenómenos como este, son consecuencia de una pobreza mental preocupante, de una telaraña interior que da tristeza, y una serie de acciones arrastradas por complejos.

La belleza adopta diversas formas, ser Bella significa mucho pero mucho más que medir 90-60-90, ser Bella implica poseer una cantidad de virtudes que nada tienen que ver con el cuerpo, ser Bella requiere más que 2 horas diarias de gimnasio y matarte de hambre, ser Bella es creer en tu inteligencia e intelecto más que en tu cuerpo, ser Bella es la confianza que una mujer es capaz de transmitir. . .

Espero que en un determinado momento le demos igual importancia a mejorar la mente, tanto como se la damos al cuerpo, porque de seguir así, tal vez lo único que conseguiremos sea una muerte prematura.