Por: Miguel Ángel Labastida /
El Canciller Kissinger
Del pantano al jardín. De la oscuridad a la luz. Del infierno a la gloria. De la miseria a la riqueza. De confesa y vulgar secuestradora a heroína nacional. Así pudiera describirse las últimas horas (más las que vendrán) de la hermosa, escultural y glamurosa Florence Marie Loisse Cassez Crepín. Tras permanecer 7 años y 45 días en una prisión en la ciudad de México (Tepepan) por su participación en 7 secuestros plenamente confesa, en donde hasta le cortó, u ordenó que se le cortaran dedos y orejas a sus víctimas, la Justicia (¿???) Mexicana ordenó su inmediata liberación. Primeramente, la habían sentenciado a 96 años de prisión. Posteriormente, la pena se redujo a 60 años. Hoy en día, Florense, es vista como una heroína nacional en Francia, con connotación a nivel Continente Europeo. Estratada por el Supremo Gobierno, como una Reina.
Como una Deidad. Como una Diosa. Todos los medios, habidos y por haber en el país Galo, la entrevistan. Las autoridades francesas, encabezadas por su Presidente, François Hollande, la recibió con alfombra roja y con todos los honores, y la instaló en el lujosísimo Hotel Bristol, en donde alojan a personalidades como Bakark Obama, el Emperador Akiíto, de Japón, Ángela Merkel, Canciller de Alemania, James Cameron, Primer Ministro de Inglaterra, la Reyna Isabel Segunda, de Inglaterra, entre otras luminarias del arte, la cultura, el deporte y de la política. Florense, es una heroína nacional. De ser una vulgar secuestradora en México, ahora es la máxima gloria de Francia. Superando a luminarias como el legendario actor y empresario, Alain Delón, la actriz Catherine Denneuve, y los ex presidentes George Pompidú, Charles de Gaulle y FrançoisMitterrand. Francia, y los franceses, ven a la audaz secuestradora, como una heroína nacional, como si hubiera regresado de unos Juegos Olímpicos con 6 medallas de oro y 2 de plata. Como si hubiera obtenido un Premio Nobel, como si hubiera ganado 3 Óscares, o bien como si fuera la descubridora de las curas contra el SIDA, el Cáncer, la Leucemia y la Diabetes.
La justicia mexicana, pues, queda en los más espantosos de los ridículos a nivel internacional. En México, quedan rumiando su suerte, y maldiciendo al Gobierno y a los Ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, (SCJN) las víctimas y sus familiares. Mientras, la Florense, la secuestradora, la Diva francesa, ríe a mandíbula abierta. Tanto se ríe, que hasta recuerda cómo sus compañeras de prisión, mexicana todas ellas, que seguían paso a paso por la televisión el circo de su liberación, se llenaron de júbilo porque ésta, era absuelta de todos los cargos, y en donde poco faltó, para que las autoridades mexicanas le pidieran perdón. El autor de TORRE EIFFEL no se traga el cuento de la autonomía de los Magistrados de la SCJN. Por lo pronto, la Florence, sus padres, toda Francia y los franceses, se burlan de nosotros los mexicanos. Por corruptos y pendejos.
Pero, después de todo, no todo está perdido en San Petersburgo.
RIO DANUBIO
Pues nada, que el Canciller Kissinger, y más del 90 por ciento de mis compatriotas, estamos sumamente encabronados. ¡Viva la ROBOLUCION Mexicana, cabrones!! Lástima que ya no vive Don Benito Juárez ni Porfirio Díaz. Éste último, fue el que les partió la madre a los franceses el 2 de abril de 1867. No fue Ignacio Zaragoza el 5 de mayo de 1862. Éste, Felipe Berriozábal, y sus gentes, les ganaron una batalla nada más. Díaz, les partió su madre. Juárez, fusiló a Maximiliano. (Periodista e Historiador) (CELULAR: 311 100 39 56)