Luis E. Vázquez
Tras dos sexenios de gobiernos panistas, que evidenciaron la novicia del partido acción nacional en el desempeño de altos cargos ejecutivos, y quese caracterizaron por la falta de cuidado en las formas yla confrontación directa con la oposición con la consecuente ausencia de acuerdos en las materias que más necesitaba el país, hoy bajo la tutela del Presidente Enrique Peña Nieto, el rumbo del país evidentemente transita por los rieles de la política,la reforma laboral era una necesidad desde antes del inicio de la gestión del ex presidente Calderón, sin embargo debido a la falta de consensosno se pudo materializar sino hasta que el sexenio finalizaba y respecto de otros temas trascendentes como la reforma hacendaria, energética y educativa, ni siquiera fue posible traer los tema a discusión.
Si algo ha dejado claro Enrique Peña Nieto, es que es un político en toda la extensión de la palabra, desde el cuidadoso aspecto de su imagen, la redacción y enfoque de sus discursos y hasta los nombramientos de su gabinete, evidencian el talento del presidente y de sus asesores en el oficio político. Durante la campaña, sus detractores se regodeaban con los pocos tropiezos del entonces candidato, incluso hasta el día de hoy el sector cultural del país lo repudia por no tener un gran trasfondo como académico o intelectual y si bien es importante que la máxima autoridad del país, tenga conocimiento del entorno cultural y de la realidad social en que impera en el país, no es indispensable que el presidente sea un literato o un intelectual, su trabajo indiscutiblemente es la política, no escribir libros o dar conferencias y para dirigir y operar en el ambiente político, pocas personas se encuentran tan preparadas como el hoy presidente, Enrique Peña Nieto.
Formado en una familia de políticos, el presidente conoce el oficio y conoce las pautas, formas y maneras paraabrir canales de comunicación con la oposición, llevar acaboacuerdosy como consecuencia generar progreso en el país, prueba de ello es el Pacto por México firmado por las principales fuerzas políticas, con el total respaldo de los gobernadores y la mayoría de representantes en ambas cámaras legislativas.
Como acertadamente lo ha hecho Enrique Peña Nieto, la investidura de presidente del país, requiere de una relación de cordialidad con el resto de actores políticos y con los diferentes sectores de la sociedad, incluso con quienes no se identifican con el proyecto de nación, ya que la conjunción de los esfuerzos y la comunicación efectiva de las necesidades prioritarias, permitirán la transformación de México y el desarrollo de su potencial como nación.
Enrique Peña Nieto, tiene todas las cartas para hacer una gran gestión, se rodeó de personajes con amplia experiencia y bastos conocimientos técnicos, y el retorno de la política como eje rector del actuar del presidente, ayudara a crear un clima de cordialidad y progreso en el país, no es por demeritar el actuar de nuestros pasados presidentes, por el contrario ambos tuvieron grandes aciertos, incluso me atrevo a afirmar que posteriores generaciones en su análisis de la historia de México, calificaran positivamente la bravura y el coraje del ex presidente Calderón para enfrentar al crimen organizado, sin embargo el oficio político fue el gran ausente durante sus sexenios.