Por Brígido Ramírez Guillén
Decano del periodismo en Nayarit

En días pasados vi en la primera plana de un diario matutino a Roberto Sandoval Castañeda, gobernador, montado a un caballo de buena raza, de buen porte, con la mirada hacia el infinito, atraído por una extensa y verde llanura, soñando a simple vista en tener sembradas esas tierras y hacerlas producir para llevar la riqueza a los hombres del campo y a sus familias. Con un semblante sereno posaba Roberto, tratando de transmitir su pensamiento, su anhelo, su optimismo a todo aquel que lo observaba ahí, sobre su noble corcel, sabiendo de antemano que las semillas que fueran esparcidas germinaría y darían los granos destinados a la alimentación de las gentes. Conocí al hoy mandatario Nayarita en su trabajo en el rastro municipal, cuando este columnista desempeñaba el cargo de regidor en los últimos meses de la administración municipal de doña María Eugenia Jiménez.

La dirección del rastro andaba muy mal, en la cuestión del manejo de la administración, pues eran muy pocos los ingresos que se reportaban a diario al ayuntamiento, lo que obligó que la alcaldesa pusiera a consideración del cabildo un cambio radical, con la sustitución del encargado de los cobros sobre el movimiento de entrada de ganado y sacrificios entonces se propuso como nuevo administrador a un joven, hijo de un líder de los tablajeros, con cierta experiencia en el manejo de las actividades de aquel lugar al servicio municipal. Roberto Sandoval Castañeda, el propuesto y estando presente en la sesión de cabildo fue aprobado por todos los regidores, con el respaldo firme de la presidenta María Eugenia. A partir de esa fecha, todo mejoró en el rastro, en atención a los tablajeros que requerían de su atención, como la superación de los ingresos el municipio, manejados con toda honestidad.
En ese tiempo ya se veía como un fiel auxiliar de Sandoval Castañeda a otro joven de nombre Fidel Cristóbal Serratos. Roberto, al paso del tiempo quiso ser regidor, pero los que manejaban la política no lo dejaron llegar, aduciendo cualquier cosa, mas eso no lo desanimo, sino busco con mucho tesón y lucha una diputación lo que logró, a pesar de las mil trabas que le pusieron en su camino. Bien dicen que la vida es de los audaces y así lo creemos, al ver como se fue abriendo paso en el camino cubierto de piedritas a ese joven, terco como lo llamaran los políticos en su tiempo, hasta alcanzar la presidencia municipal y con el apoyo de la gente, la gubernatura.

Ya transcurrió un año de gestión y sus sueños de superación personal y política van creciendo; ahora trascienden hacia mejores niveles, con una nueva visión, de mejorar las condiciones de vida de las Nayaritas aprovechando todos los recursos a su alcance como gobernador, ahora que tiene en sus manos las decisiones y los apoyos que vienen muchos de ellos del gobierno federal en el campo tiene bien puestas sus esperanzas para desarrollar y hacer progresar el estado, tan es así que cuando analizó y comprobó que una de las más importantes dependencias conectadas con el medio rural no respondieron a las expectativas que se habría trazado, decidió destituir a su titular y borrarla de su gabinete para crear la Secretaria de Agricultura, Ganadería y Pesca, trayendo a un personaje con mucha capacidad y conocimientos, del vecino estado de Sinaloa, donde había dejado muchas huellas y magníficos resultados en la producción agrícola y en la ganadería, como era Jorge Kondo López, de quien se había dicho en los medios de comunicación que llegó para quedarse.

Roberto Sandoval había puesto en el toda su confianza para hacer producir el campo, como era su aspiración desde que asumió el cargo de jefe del ejecutivo, así despegar en el progreso de Nayarit al ser exportado y no tan solo consumidor. De pronto desapareció aquel que traía la varita mágica del progreso y ya nadie supo de su presencia en estas tierras, ni las causas de su huida sin despedirse de los Nayaritas ante esa ausencia, al gobernante no le quedó más que nombrar al sustituto, recayendo esa responsabilidad en Fidel Cristóbal Serratos, aquel joven que anduvo con Roberto cuando este ocupaba la administración. ¿acaso es un improvisado?... lo que sabemos que es originario de Villa Hidalgo, del municipio de Santiago Ixcuintla, y últimamente se desempeñaba como dirigente de la CNOP en Nayarit..si el gobernador le dio a Fidel Cristóbal tal nombramiento en un puesto tan importante para el desarrollo y progreso de Nayarit en materia Agrícola y ganadera, por algo será, y por sus frutos lo conoceremos. Hasta la próxima Decanos del periodismo.