Por José de Jesús Benítez

Ixtlán del Río, Nayarit.- Luego de ser desalojado por su tío Miguel, se fue a vivir a la casa de la Ponciano Arriaga, propiedad de su tía Mercedes, ahí vivía sin luz eléctrica, sin trastes ni dinero para comer, en la vil miseria, además seguido era golpeado por su tío Miguel, esa rutina le ocasionó que adquiriera la diabetes Mellitus, enfermedad que a la postre le causó la muerte.
A pesar de que sus familiares tenían una tumba donde yacen sus abuelos, su madre y su tía Mercedes, Raudel no fue reclamado ni velado por su familiar cercano, por lo que fue enterrado en la fosa común a pesar de que Raudel, tenia pagado un terreno para cuando faltara en ese lugar iba a quedar, se dice que dicho terreno fue vendido por su tío Miguel a una tercera persona.

Los vecinos comentaron que la Tía Mercedes, les dijo que las escrituras de las casas de la Juan Alvares y Ponciano Arriaga, lugar donde murió en el vil abandono y en plena soledad Raudel Rubio Márquez, las tenía con el Ingeniero Juan José González Rivera porque no le tenía confianza a su consanguíneo, Raudel, era considerado un muchacho bastante servicial.

Todo indica que Raudel, exige justicia a los cuatro vientos, se corre el rumor que lo han visto deambular por las calles Juan Álvarez y Ponciano Arriaga, buscando a Miguel, que le dé un entierro justo, junto a sus abuelos, madre y tía y las bolsas con su ropa que yacen abandonadas en la casa ubicada en la calle Ponciano Arriaga, lugar donde pasó a mejor vida.