Por: Miguel Ángel Labastida /
El Canciller Kissinger
Consumado está.
El Tribunal Federal del Poder Judicial de la Federación, (TFPJF), declaró válidos los comicios electorales del domingo primero de julio pasado, concerniente a la elección presidencial. El Señor Peña, del PRI, habitará Los Pinos a partir del primer día de diciembre próximo. Obtuvo, (haiga sido como haiga sido) 19 millones, 158 mil 592 votos, contra 15 millones, 848 mil 827, del Señor López. Tales cifran arrojan una diferencia de 3 millones 309 mil 765 votos de ventaja a favor de Peña.
El ex gobernador mexiquense, no será un presidente más postulado por el PRI. No, que va. Debe de estar consciente, que no es el PRI, ni el México de Miguel Alemán, Díaz Ordaz, Echeverría, López Portillo. El país ya es otro. No es el PRI, ni el México de los Presidentes emanados de este partido, en que éstos hacían y deshacían a su antojo. En el que los presidentes hacían giras por diferentes partes del mundo con un séquito de hasta 400 personas, que nada tenían que hacer por allá. No es el México, ni el PRI, en que se quita y pone funcionarios por racimos, y menos si estos no tienen el perfil para ocupar tal o cual secretaría, dirección o incluso una delegación federal en alguna entidad.
No debe ser el mismo sistema presidencialista en que el titular del ejecutivo palomea, a diestra y siniestra a los candidatos a diputados federales, senadores, gobernadores, acaldes, ni a los embajadores nada más porque son amigos, sin saber ni siquiera a qué van a tal o cual país representando diplomáticamente a México. Debe olvidarse Peña Nieto de los tiempos de Isidro Favela, Reyes Heroles, Ojeda Paullada, de la Vega Domínguez, Hank González, Arturo Montiel, Tomás Yarrintong, Gonzalo N. Santos, Maximino Ávila Camacho, entre otros. No debe de olvidar Peña Nieto que México tiene una mala imagen a nivel internacional por varias razones. Sobre todo, por la lacerante y escandalosa corrupción en todos los niveles de gobierno y en los 3 Poderes de la Nación. Ejecutivo-Legislativo-Judicial. Altísimos índices delincuenciales. Narcotráfico.
Asimismo, por tantos cacicazgos que existen en las organizaciones sindicales a nivel nacional y estatal, en donde muchos bandidos (as) se han enriquecido inmisericordemente. Debe, también, eliminar a tantos funcionarios guevones, parias, fósiles, zánganos, depredadores. Tipos que se ponen el salario que ellos quieren, contrastando con la miseria en que se debate por lo menos el 70 por ciento de mis connacionales, que no encuentran a que santo encomendarse para subsistir. En lo personal, deseo al que será mi nuevo Presidente, que ejerza un buen gobierno, y que elimine a muchas lacras que existen por doquier. Por todos los rincones de esta, mi patria mexicana. Ciento veinte millones de connacionales lo merecemos. Las ratas están en todas partes. Y muchos, muchísimos, deberían de estar en las cárceles.
Eso demostraría que después de todo, no todo está perdido en Niza, la Costa Azul de la Riviera Francesa.