José Guadalupe Rocha Esparza
Llegaron, dispuestos al sacrificio, los doscientos representantes de la nación, mandones en la Sexagésima Segunda Legislatura de la Cámara de Diputados. Además de fuero contra todo, setenta y cinco mil pesos mensuales, estética gratuita, bonos, bonitos, bonotes, aguinaldo, viáticos, créditos, seguros, comisiones, asistencia voluntaria, etcétera.
Sesenta y dos ahijados de Gustavo Madero, cuarenta y nueve de Pedro Joaquín Coldwell, cuarenta y cuatro de Jesús Zambrano, quince de Jorge Emilio González, once de Alberto Anaya, nueve de Luis Walton y diez de Luis Castro, que sin hacer campaña se identifican con las grandes televisoras, organismos empresariales, sindicatos y dirigentes.
Entre los privilegiados figuran los ex gobernadores de Hidalgo, Sonora y dos zacatecanos; el hijo del gobernador de Morelos; la hermana de la gobernadora yucateca; dos ex colaboradores del Presidente Calderón; el ex alcalde de Acapulco; el hijo de Martha Sahagún y el nieto de Elba Esther Gordillo. ¿Le agradaría a usted ser un sexagésimo diputado?