Por Zeferino Ramos Nuño
Y LO QUE SON LAS ELECCIONES INEQUITATIVAS.-La población en general, cree que hubo compra de votos o, al menos, inequidad en la elección presidencial. De antemano sabemos que es muy difícil probar esa compra-venta, pero eso no quita que se haya dado. Por la ausencia, casi total, de interés político en muchos ciudadanos, por la falta de civismo y participación real en los asuntos que nos conciernen a todos, porque tenemos un promedio de instrucción escolar en el nivel de cuarto grado, porque hay pobreza y por todo lo que usted, amable lector, quiera añadir, existe la sensación generalizada de que el pasado proceso electoral fue tramposo e inequitativo. Ha quedado en entredicho, una vez más, que los procesos electorales en México sean limpios, libres y auténticos.
Se hizo gala de la mercadotecnia electoral. Nos fusilaron todos los partidos, machaconamente, con frases huecas, pero no dieron a conocer un verdadero programa de propuestas de trabajo. Todos ofrecieron el oro y el moro. Todos traían la mejor ¿propuesta?, propuestas que no eran sino una colección de prometer a los oyentes hasta lo imposible, y hasta hechos contradictorios.
Es cierto que el sobrepasar los gastos de campaña va a ser muy difícil de probar y, desgraciadamente, quizás, a lo más que va llegar el IFE y, en su caso, el Tribunal, es a poner una multa al partido que haya rebasado los topes de campaña, igual a lo rebasado, como le sucedió al PAN en 2000, cuando Fox y sus amigos gastaron de más.
Pero no nos quedemos en esto. Aquí, en Nayarit, vimos a muchos servidores públicos estatales trabajando en las campañas políticas, para el tricolor, en horas laborales, entre las 8:00 y las 16:00 horas, de lunes a viernes. Ningún partido de oposición valoró lo anterior, pero lo hubo. Y, para no rebasar aún más los topes de campaña, ahora empieza el cobro del trabajo partidario que realizaron algunas personas.
Por ejemplo, se dice en los medios que a los líderes y algunos trabajadores transportistas, dirigidos por el Diputado local Carlos Alberto Saldate Castillón, el gobierno de Sandoval les va a pagar los favores de la inversión y trabajo a favor del tricolor. ¿Cómo? Les van a poner gasolinera y refaccionaria para que la operen. Y aún hay más, se dice que les van a dar el 50% del valor de cada nuevo camión para el servicio público de transporte.
Pero, ¿cuánto cuesta el local y el equipo para una gasolinera? Yo creo que no menos de cinco millones de pesos. ¿Y cuánto cuesta instalar la refaccionaria? Que lo diga el Diputado Saldate, mismo que ya dijo que en diciembre llegan los cien nuevecitos autobuses para prestar el servicio público; y el precio de un autobús, anda muy cerca del millón y medio de pesos, por lo que el apoyo del 50% del costo de los autobuses, nos va a costar a los contribuyentes 75 setenta y cinco millones de pesos.
Éste va a ser el pago del apoyo de los transportistas a Enrique Peña Nieto. Si lo anterior se da, habrá que preguntar al Ejecutivo y al Diputado transportista, si está previsto en el Presupuesto de Egresos dicha carga, dicho apoyo, dicho desembolso. ¿Cómo justificar este uso indebido de los recursos públicos?
A todo esto, el párrafo séptimo del artículo 134 constitucional, señala que los servidores públicos tienen en todo tiempo la obligación de aplicar con imparcialidad los recursos públicos que están bajo su responsabilidad, sin influir en la equidad de la competencia entre los partidos políticos.
¿Se tratará de un acuerdo del Congreso del Estado que hagan rebajas y regalos a los transportistas por el acarreo que hicieron de los electores el día de la jornada electoral, y por los apoyos durante la campaña del PRI?
LO QUE SON LAS COSAS No hay que olvidar que el presupuesto de egresos tiene categoría de ley para los servidores públicos. Tampoco hay que olvidar lo que pasó en el sexenio de Antonio Echevarría Domínguez, quien, burlándose del proceso que le inició la oposición cuando no observó puntualmente el Presupuesto de Egresos y la Constitución local. La Suprema Corte de Justicia de la Nación lo obligó a cumplir la ley y el Presupuesto de Egresos.