En temporada de verano hay que extremar medidas al exponerse al sol, ya que en esta época son más intensos los rayos ultravioleta y pueden causar irritación, comezón, ampollas, manchas, alergias y quemaduras en la piel, las que a largo plazo pueden convertirse en tumoraciones benignas o malignas, alertó el coordinador de epidemiología del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Nayarit, doctor Francisco Javier Arechiga Rodríguez.


Explicó que al exponerse al sol, es muy importante no durar más de 30 minutos, y en caso de hacerlo, debe ser cuatro horas antes o después del mediodía para evitar que los rayos afecten la piel. También es recomendable el uso de bloqueador solar de máximo factor de protección, especialmente niños y adultos mayores, que son los más susceptibles de sufrir quemaduras.


El epidemiólogo Arechiga Rodríguez hizo un llamado a quienes disfrutan de estas vacaciones en playas o centros de recreo para que tomen el máximo de precauciones para protegerse de los rayos solares, lo cual también se logra con el uso de sombrero y ropa de algodón, de preferencia de colores claros.


Por otra parte los padres de familia deben proteger a sus hijos de los rayos ultravioleta, ya que la piel de los pequeños aún no cuenta con las suficientes defensas. En estos casos se recomienda usar protectores solares que contengan oxido de zinc y bióxido de titanio, sustancias que protegen con mayor intensidad a las pieles susceptibles.

Así mismo, las personas que toman baños de sol sin usar ninguna protección o bloqueador tienen un alto riesgo de sufrir en la piel quemaduras tan graves, las cuales representan un riesgo de infección o bien de que la piel se manche las cuales en algunos casos son de difícil manejo e incluso requieren de tratamiento prolongado para que desparezcan.


Es importante considerar dentro de este tema que el envejecimiento prematuro de la piel, es otra consecuencia de la exposición a los rayos solares sin precaución, debido a que los rayos ultravioleta son causa de adelgazamiento de la dermis, pérdida de su color natural y de que se remarquen las líneas de expresión de la cara.


Dentro de los primeros síntomas de una piel lesionada por el sol se pueden presentar las siguientes: ardor, enrojecimiento e inflamación e incluso se pueden formar ámpulas y úlceras dolorosas; los brazos, cara y las piernas son las zonas más afectadas.


Finalmente el especialista advirtió que no obstante que los rayos solares son benéficos para sintetizar la vitamina B, no se debe abusar de éstos, ya que en exceso son un factor de formación de tumoraciones malignas. Aunque se usen protectores solares, si en cada periodo vacacional se toma sol a grado tal de producirse ámpulas que son un factor de riesgo importante para que se presente en un futuro un tumor maligno de piel.