Por Óscar Verdín Camacho
Sólo unos cuantos de entre miles de usuarios de televisión de la empresa Megacable han presentado quejas en la delegación en Tepic de la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO), en relación con las cajas que fueron entregadas para la visualización de los canales.
Desde finales del 2011, Megacable inició la suspensión paulatina de canales de televisión, colocando en su lugar avisos para que los suscriptores recogieran las correspondientes cajas de transmisión, aunque por cada una de ellas son pagados 50 pesos mensuales.
Y aunque ha habido un rechazo generalizado a la medida, hasta abril pasado sólo 101 personas habían interpuesto quejas en la delegación de la PROFECO, reclamando que la acción violaba el contrato firmado con Megacable.
De acuerdo con datos recogidos extraoficialmente, en prácticamente la mayoría de los asuntos ventilados en la PROFECO, Megacable ha tenido que llegar a acuerdos con los quejosos, que reclamaron que no podía suspendérseles el servicio si tenían un contrato previamente firmado.
Por el contrario, las quejas no prosperarían cuando fueron interpuestas después de recibir las cajas y tras firmar el nuevo contrato, por lo que se está aceptando esa situación.
El hecho de que sólo un centenar de usuarios haya recurrido a la PROFECO indicaría la poca disposición ciudadana para reclamar formalmente la medida de la citada empresa, y por el contrario la mayoría efectuó reclamos ante empleados de ventanilla que no tienen en sus manos decisión alguna sobre el tema.