Por: Juan Fregoso
Antes, el sistema político mexicano se regía por reglas inquebrantables, se marcaban los tiempos mediante un reloj inexorable, por un calendario político. Nadie, absolutamente nadie, podía romper esos mandatos no escritos pero que todos conocían y debían sujetarse a ellos, so pena de quedar fuera de la liza política electoral.
El tapadismo fue el ejemplo más vivo de entonces, por eso fue famosa aquella frase de el que se mueva antes de tiempo no sale en la foto, lo que significaba simple y llanamente que si algún suspirante a un cargo de elección popular empezaba a hacer ruido inmediatamente era neutralizado, era relegado y con esta actitud cavaba su propia tumba política.
Hoy, como es natural esa dinámica es completamente diferente. Actualmente hemos visto como algunos de nuestros ahora gobernantes iniciaron su trabajo de proselitismo político con mucha anticipación y no pasa nada, se les respeta—según parece—su determinación, dejándolos trabajar para conseguir adeptos y estar fuertes una vez que lleguen los tiempos del relevo de poderes.
Esto es lo está sucediendo en el municipio de Acaponeta, en donde algunos colaboradores del presidente municipal, a pesar de que éste va iniciando su gobierno, puesto que aún ni siquiera cumple el año constitucional, ya andan algunos calenturientos aceitando los motores para la todavía lejana sucesión que se dará en 2014.
Entre estos querendones resalta la figura del regidor, Joel Quiñonez Rodríguez, quien ha filtrado la especie entre sus más allegados que nadie mejor que él para suceder en el trono a Efraín El Gallo Arellano Núñez. Quiñonez Rodríguez está convencido que él es el hombre ideal para gobernar al municipio, porque afirma—como lo hacía el ex presidente de EUA, George W. Bush—que diario le habla Dios para decirle que justamente él es el elegido para sustituir al actual mandatario municipal, incluso ha deslizado que la regiduría que hoy ocupa ya sabía que la iba a ganar porque en sus conversaciones con Dios, éste le dijo que pronto ocuparía un cargo público y hasta presume que ganó con más votos que el entonces candidato presidencial.
Pero lo que no dice este señor es que desde antes de que fuera representante popular, despojó a la señora Baudelia Flores Celedón de más de una hectárea de terreno en la colonia Lázaro Cárdenas, hecho que consumó con la complicidad del ex comisariado de la comunidad de Las Paredes, un tal Blas, según refirió la propia afectada. Más adelante, daremos a conocer detalladamente lo que doña Baudelia Flores dijo en entrevista tocante a este caso de corrupción, por ahora basta con señalar que Joel Quiñonez, no es lo que aparenta, es decir, una alma piadosa por pertenecer a una secta religiosa, sino todo lo contrario, es un lobo con piel de oveja, un verdadero pillo que no se tienta el corazón para cometer atropellos a sus semejantes, probablemente esto se deba a la doctrina que le han inculcado en la hermandad a la cual pertenece y de la cual es Pastor. Pero aun así, este señor, hijo putativo de Águeda Galicia Jiménez, asegura que por obra y gracia del Señor, será el próximo presidente municipal, por lo tanto, le sugerimos al Pastor de las ovejas descarriadas que antes se haga un chequeo psicológico, para determinar su salud mental, ya que sus exóticas ideas despiden un tufo hitleriano o bushiano, y los acaponetenses no quieren un orate en la presidencia, sino un hombre cuerdo, humanista, que de verdad se preocupe por el bienestar del pueblo, evidentemente con la asesoría de hombres de carne y hueso, no con recomendaciones divinas como las el regidor sutsemista que diario escucha la voz de Dios, seguramente por la pureza de su espíritu, ya que no cualquier mortal tiene el privilegio de charlar con el Creador, quien por supuesto, no tiene nada que ver con la política, sobre todo con la que hoy se practica a nivel nacional.
Javier Cosío Mayorquín, el sempiterno aspirante a la silla presidencial, es otro que también anda removiendo las turbulentas aguas de la política local. Se sabe que el ingeniero, hoy director del OROAPA, ya anda trabajando incansablemente en las comunidades, buscando el apoyo de comisariados, líderes naturales, dirigentes campesinos, así como de la gente más representativa en el municipio, con el fin de obtener el consenso que, en su momento, posibilitaría sus ambiciones por conquistar la alcaldía, pues don Javier Cosío considera que ya es tiempo de que la Revolución le haga justicia.
El problema, es que Javier Cosío no ha dado el ancho en el OROAPA, debido a que la ciudadanía se sigue quejando del mal servicio que se presta en el suministro de agua entubada—que no potable, según reconoció el propio Chacalillas,—el vital líquido continúa llegando a cuenta gotas a los domicilios de los usuarios. El mismo Javier, dijo en entrevista a este columnista, que efectivamente el agua sale a veces enchocolatada, pero no es lodo sino que esto se debe a lo añejo de la tubería, me comentó Javier hace apenas unos meses.
Por otro lado, don Javier tiene muchas broncas con los trabajadores libres, a quienes tan luego entró a dirigir este organismo, les bajó en un 50 por ciento el sueldo; son salarios para morirse de hambre, comentaron unos empleados que pidieron no se revelara su identidad por temor a las represalias. Cosío, sin embargo, no hace lo mismo con los sindicalizados, porque sabe que meterse con el Sutsem, significa un enfrentamiento contra la diputada Águeda Galicia Jiménez, por ello se mantiene al margen pero se ensaña con los libres a los que les da un maltrato; nos humilla, hace con nosotros lo que quiere porque sabe que no tenemos la protección de nadie, denuncian los obreros.
Con este comportamiento es prácticamente imposible que Javier Cosío se gane la simpatía de la gente para consolidar sus pretensiones políticas. Cosío, seguramente, volverá a ver frustradas sus aspiraciones que apuntan hacia el 2014, sobre todo, porque a escasos ochos meses de haber iniciado esta administración, ya hay muchos tiradores, algunos con méritos y otros sin nada, pero aun así muchos ya se han enlistado para la aún lejana contienda electoral. Me da la impresión de que esos funcionarios tienen mucha prisa porque Efraín Arellano abandone el Palacio municipal, quien sabe porqué, pero lo cierto es que les llegó la calentura demasiado pronto. Lo dicho, ya no se respetan ni los tiempos ni las formas, la ley del que se mueva antes de tiempo no sale en la foto ha sido derogada por los políticos vernáculos, que se dicen iluminados por Jehová o porque la Revolución, ya les debe hacer justicia, aunque no gocen de la confianza de la gente que ya está harta de políticos embusteros.