* Antes de medicarlos se debe analizar la situación del entorno familiar en el que vive el menor
La hiperactividad está catalogada dentro de los trastornos de déficit de atención médica, se presenta en niños de 2 a 5 años, y básicamente son conductas donde el menor manifiesta un incremento en la actividad fisca; son niños que no están quietos y en consecuencia tiene problemas para prestar atención en ciertos lugares como en el aula de clases o en sus casa, en donde hacen poca caso a los llamados.
La información fue vertida por el coordinador de gestión e información médica, Ignacio Cano Hernández, quien advirtió que ante la actitud de los menores, la tendencia de los familiares es medicarlos y generalmente les recetan un medicamento que estimula el sistema nervioso central de los menores.
Antes de medicarlo a los niños, se debe de analizar el fondo de su comportamiento y para ello se considera muy importante el desarrollo al interior del núcleo familiar, porque en muchas ocasiones los niños presentan hiperactividad o no prestan atención porque la familia no está debidamente integrada, y como el niño aprende del ejemplo de los padres, pues repite conductas que ve en el hogar.
En ese sentido, es muy importante que antes de que se medique a un niño, se analice el entorno familiar, porque hay niño que en ocasiones requieren más una terapia de tipo conductual de integración familiar, ya que ellos tratan de llamar la atención cuando algo no está funcionando bien en la familia.
Así mismo, puede haber muchos niños que no necesitan el tratamiento farmacológico para este tipo de problemas y sin embargo se los otorgan. También algunas veces los niños son reportados por sus maestros porque son inquietos, agresivos o que no ponen atención, pero no investigan el origen del problema, ya que para los profesores los menores son la causa y no analizan la falta de integración de la familiar entre otros motivos.
Para abordar este problema multifactorial, el enfoque debe ser integral, de análisis del entorno familiar y para ello el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) otorga la atención primeramente con su médico familiar, posteriormente se canaliza al área de trabajo social y de requerirse, se turna a un segundo nivel en donde sería atendido por el psicólogo o en su caso el neurólogo.
Añadió que otro factor que se considera predisponente a este problema es el consumo de muchos carbohidratos o glucosa, que para un niño hiperactivo con problemas de atención y aunado a que no le cuidamos la alimentación (dulces, chocolates, refrescos), ocasionan en el menor un estado de mayor actividad o energía, por lo que el niño va a estar más hiperactivo.
El doctor Ignacio Cano Hernández recomendó que los padres realicen un análisis de la situación que guarda la relación de pareja en la familia, valorar cuánto tiempo le dedican a sus hijos para contar con una comunicación que propicie la confianza entre padres e hijos. Así mimso se debe inculcar en el niño el consumo de carbohidratos y glucosa, pero de preferencia en forma natural u orgánica, que lleve fibra para que se absorba más lentamente, como son las verduras y frutas como la manzana, peras, melón, etc.
Finalmente reiteró que se debe inculcar una alimentación saludable, reglas de conducta claras y límites, es decir, se debe de marcar hasta dónde y en que lugar son permitidas ciertas actitudes o conductas, ya que se puede dar que las acciones que le prohibimos en casa, las desarrollan en otros lugares. Si los papás no ponen el ejemplo, entonces el menor tampoco las va a seguir; también si ve en su casa agresión física o verbal, pues el niño va a generar agresión o pleitos fuera del entorno familiar.