Por Edmundo Virgen
*Merecido reconocimiento al trabajo de la PGJE y la Policía Nayarit.
*Las demás dependencias del gobierno estatal le están fallando a los nayaritas.
En la actual administración estatal la Procuraduría General de Justicia en el estado que dirige en forma interina el subprocurador Edgar Veytia, es la dependencia estatal que por sus atinadas acciones contra la delincuencia se ha ganado el reconocimiento y el respeto de la sociedad civil en su conjunto. Durante el presente mes, estudiantes, planta docente y laboral del Colegio Cristóbal Colón ofrecieron un merecido homenaje a los elementos policiacos de la Policía Nayarit, así como a todo el personal de la PGJE y de igual forma el rector de la UAN contador Juan López Salazar felicitó a todo el personal de esta dependencia por sus efectivas acciones de combate al crimen organizado y es que todos los nayaritas en los veinte municipios han podido notar que NAYARIT, al menos en lo que a seguridad se refiere, ya no es igual de inseguro, toda vez que desde el 19 de septiembre pasado fecha en que la PGJE empezó a trabajar las cosas han cambiado para bien, ya que al asumir su nueva responsabilidad el subprocurador Edgar Veytia, se dio a la tarea de llevar a la práctica atinados operativos policiacos, todo ello en coordinación con elementos de la Treceava Zona Militar y los Marines de la Armada de México, operativos que han arrojado excelentes resultados y que ha permitido que la sociedad pueda experimentar un clima de tranquilidad y lo mismo ocurre en el interior del estado ya que todos los presidentes municipales declaran en forma constante que la violencia que existía en sus municipios ya se acabó, por supuesto que aún se presentan algunos aislados ajustes de cuentas entre tiradores de droga, pero eso es algo que nunca se va poder erradicar. Pero lo cierto es que nadie podrá negar que las cosas han mejorado, y los reconocimientos que recibe el personal de la Policía Nayarit son muy merecidos ya que el licenciado Edgar Veytia con creces ha cumplido con la encomienda de ofrecer seguridad a los nayaritas que a finales de la pasada administración estatal vivían con el temor y la incertidumbre ya que las balaceras y los enfrentamientos armados entre los delincuentes estaban a la orden del día y muchas personas inocentes perdieron la vida al haber sido sorprendidos en el fuego cruzado. La capital nayarita estaba convertida en una ciudad sin ley, los problemas se agravaban y el anterior procurador Oscar Herrera ya no hallaba la puerta , se le escondía a la prensa que todos los días cuestionaba su inútil desempeño, los operativos ordenados no le funcionaban pero tampoco renunciaba al cargo para seguir ganando un sueldo que no desquitaba y lo peor fue que mientras estuvo en el cargo la inseguridad creció, a grado tal que Tepic fue considerada por organismos nacionales como una de las ciudades más peligrosas de México. Pero afortunadamente las cosas han cambiado para bien gracias al eficaz desempeño del subprocurador Edgar Veytia, quien sin duda tiene todos los merecimientos para hacerse cargo de la dependencia durante el presente sexenio. Quienes la mera verdad no han rendido nada y a más de seis meses siguen ocupando cargos que no merecen son los demás funcionarios de la presente administración, la mayoría carece de experiencia en los cargos que ostentan y hasta ahora han demostrado que son unos perfectos inútiles y la molestia de la sociedad crece ante tanta mediocridad, y a todo esto organizaciones como la llamada -Poder Ciudadano- que dirige Ramón Rosas Olvera secundando por los ex diputados Abelino Ramos Parra y Benito Madera, han hecho públicos pronunciamientos al mal desempeño de las demás dependencias, lo mismo los industriales se han estado quejando de la caída en el dinamismo de las actividades productivas en el estado, todos ellos señalan que primero hay que entrarle a la solución de los problemas del agro, educación, salud, vivienda y generación de empleos que tanto afecta a los nayaritas y para después, ya que este todo encaminado se pueden dedicar el tiempo que quieran a las cabalgatas.