Por Óscar Verdín Camacho

El incidente ocurrió el miércoles a eso de las 11 de la mañana. Caminaba por la calle Veracruz a la altura de la secundaria 2, en dirección al centro de Tepic, cuando me llamó la atención que a unos 50 metros de distancia varias personas observaban hacia la esquina de Insurgentes y Veracruz, donde hay un restaurante de carnes.
El semáforo en rojo, se habían detenido varios vehículos.
Desde un nivel más alto por la pendiente que hay en la calle Veracruz, pude distinguir a dos sujetos que discutían, según el lenguaje que mostraban sus brazos. Uno de ellos traía un casco. Luego noté que descendió de una moto.
Supuse que se trataba de algún choque y que cada cual culpaba al otro.
En segundos, las maltratadas subieron de tono porque el individuo con el casco se lo quitó y enseguida empezó a tirar golpes que el otro medio esquivó, aunque respondió de igual manera. Trenzados, por unos segundos desaparecieron detrás de uno de los carros.
Más que para separarlos, dos de los mirones corrieron para acercarse y no perder detalle; uno de ellos se detuvo a unos metros y, provisto con un celular, se puso a grabar el pleito.
Transcurridos unos segundos, los contrincantes se separaron, pero continuaron recriminándose. El de la moto se colocó nuevamente el casco, movió uno de los espejos –ahí fue el daño- y finalmente se alejó por la calle Veracruz.
Mientras tanto, el otro subió a su automóvil y ahí va detrás, como buscando un segundo round.
El pleito fue uno de esos que son por nada. Ninguno de los dos coincidió con la opinión general de que no son tiempos de caer en agresiones, no vaya a ser la de malas y te topes con alguien que traiga un arma.
El video quizás ya circule por ahí.