Por Brígido Ramírez Guillén

Sumarle imaginación al periodismo, si se quiere lograr la superación


Me llamó mucho la atención la plática que sostenía uno de los más viejos periodistas, con destacada trayectoria en el medio, con uno de los jóvenes que aspiran a sobresalir con el tiempo en el profesionalismo de la ciencia de la comunicación, calificada hace años por algunos como la carrera del futuro. José González Reyna, a quien nos referimos, comentaba desglosando sus experiencias, cómo se trabajaba en su tiempo en el diarismo, en los periódicos de mayor circulación, que eran pocos, bajo la vigilancia de directores interesados en un buen ejercicio del periodismo.

Como también nos tocó trabajar en esa época por la que atravesó González Reyna podemos afirmar que el reportero que prestaba sus servicios en un periódico diario sí trabajaba, a conciencia, a sabiendas de su responsabilidad como informador y orientador de la sociedad, pues no esperaba el boletín oficial de las policías para elaborar sus notas rojas, sino que iba directamente a la fuente y lo mismo ocurría en la información general. Cada medio informativo contaba con un personal celoso de su actividad, que no compartía la noticia exclusiva. El lector bien lo sabe cuando se le trata de engañar con un material sin base, hecho con el hígado y con intereses viscerales.

En el periodismo es muy fácil colocar a cada uno. Si ataca al gobierno o a algún funcionario en forma sistemática, es que se le retiró el subsidio, prebendas, y otras regalías, lo que quiere recuperar a base de chantaje. Lo importante es cumplir siempre con ética y profesionalismo en la información, en el artículo de fondo o en la columna, pensando que el gobernante o el funcionario pasa y el periodista sigue su trayectoria por años, si se mantiene en un criterio firme y en defensa de sus ideas. El chantajista grita cuando se le golpea con la razón, cuando se le quiere señalar el mal camino andado para que rectifique. El chantajista inventa amenazas y violaciones a la libertad de expresión y a la libertad de información. A través de los años que tenemos en este medio, y son muchísimos, podemos identificar a esa escoria, a esos individuos metidos a periodistas con ideas de negociantes, de mercantilistas y que denigran esta noble labor dentro de la sociedad. En el periodismo no basta encerrarse uno en el trabajo sino que es necesario sumarle imaginación, si es que se quiere lograr la superación, pero sí, dentro de la ética profesional, sin recurrir al chantaje, a la desinformación. Cuando nos referimos a aquellos años, estamos citando los que van incluidos de los cincuenta a los ochentas, durante los gobiernos de José Limón Guzmán hasta el del Coronel Rogelio Flores Curiel. A otros temas. Con el destape por el Partido Nueva Alianza (PANAL) de su abanderado Gabriel Quadri de la Torre, ya contamos los mexicanos con cuatro precandidatos a la Presidencia de la República: Enrique Peña Nieto, del PRI; Josefina Vázquez Mota, del PAN y Andrés Manuel López Obrador, del PRD. Gabriel Quadri es maestro en Economía por la Universidad de Texas, en Austin; expresidente del Instituto Nacional de Ecología, director general del Centro de Estudios del Sector Privado para el Desarrollo Sustentable. Por supuesto, el nuevo aspirante a ocupar la sede de Los Pinos, cuenta con todo el apoyo de la lidereza magisterial Elba Esther Gordillo. Hasta la fecha el precandidato del PRI, Peña Nieto, va arriba en las encuestas, siguiéndole Josefina Vázquez Mota y López Obrador. Aquí en Nayarit podemos afirmar que el magisterio federal sigue firme en las filas del Partido Revolucionario Institucional, pero sin compromisos con sus candidatos a Senadores y a diputados federales. Hasta la próxima. *Decano del periodismo en Nayarit.