Por: Luis Chávez López

Los que saben del campo nos comenta que las recientes lluvias, llamadas atípicas, además de agua dejan ganadores y perdedores.

Por ejemplo estas aguas les dejan buenos dividendos en su producción a los cañeros abastecedores de los Ingenios El Molino y Menchaca.

Para la Comisión Nacional Forestal que dirige Salvador Hernández Diosdado, las lluvias dejan suficiente humedad para evitar que en secas los pastos y el arbolado arbusto se incendie, ya sea por la mano del hombre o la naturaleza.

PERDEDORES. De los cultivos perdedores cuente usted al fríjol y el mango que estaba floreando bonito allá por la costa de San Blas, nos comentaba el experimentado productor Don Justo Barajas Camacho.

Y si, cuando la producción de fríjoles claros estaba por salir al mercado y atrás de éstos los negros, estas lluvias pusieron de cabeza a los productores, como lo afirmó Fernando Ornelas Salas, diputado por Santiago.

Ojalá y que nuestros productores no vayan a padecer por los estragos de este tipo de lluvias que al parecer cada año nos pega justo cuando las cosechas están por salir.

Por lo pronto las autoridades de la Secretaría de Desarrollo Rural que ahora dirige René López Dado y los funcionarios de la Delegación de la SAGARPA, tomen nota de los efectos de estas lluvias en la producción de mango, fríjol, caña y en las hortalizas, confiando en que no hubo daños en los cultivos.

Con ello se trata de que si hubo siniestros, confiemos que no, se obligue a las aseguradoras a pagar y que los gobiernos federal y del estado tomen cartas en tan delicado asunto pues ya de por si no hay dinero en el campo y cuando está por llegar no falta que mosca prieta lo ahuyente.

Y es que cuando hay producción resulta que la cosecha no vale o no la pagan bien ni los coyotes ni intermediarios que merodean por los campos; cuando hay producción y vale resulta que al gobierno de Felipillo se le ocurre abrir nuestras fronteras e importar de manera indiscriminada millones de toneladas de fríjol o maíz de dudosa calidad de Estados Unidos o Argentina en vez de pagarles debidamente a nuestros productores.

ENTRETENIDOS. O cuando hay precio, cuando hay mercado y algo de dinero para levantar las cosechas, resulta que los funcionarios de FIRCO o la SAGARPA lo sacan de las listas de beneficiarios del Procampo o usan esos recursos con fines electoreros condicionando su entrega o favoreciendo a los amigos• y parientes.

Ahí está la puntual denuncia que hace el diputado por Santiago, Fernando Ornelas, cuando advierte que los funcionarios panistas de FIRCO y Financiera Rural se la pasan preocupados en la forma en que van apoyar a su candidata Vázquez Mota en vez de impulsar debidamente los apoyos para los productores a quienes deben quitarles tantos requisitos para darles algo de dinero.

O cuando van las cosechas muy bien y de repente llegan las heladas, bajan las temperaturas y vienen las lluvias atípicas y entonces se vienen los daños a los cultivos.

O bien, como sucede con muchas frutas, se deja de gastar en los programas de capacitación y divulgación en sanidad vegetal y entran con todo los nocivos efectos de las plagas que afectan al mango como la escama blanca, la gallina ciega a la caña de azúcar, el temible moho azul al tabaco, la cochinilla rosada o la mosca de la fruta, una plaga asiática al limón y créame son millones de pesos en pérdidas para todos. Por eso decimos que a los productores del campo siempre les toca bailar con la más fea de la fiesta. ¡Ni modo!

Ya es hora de que todo cambie pero para bien y en beneficio de nuestros productores.

Por todo ello es necesario que en la actual administración se atienda con mucha atención, tiempo y recursos económicos y humanos al campo.

Nayarit, ya lo dijo el gobernador Roberto Sandoval, podría ser nuevamente el granero de México por su vocación natural para producir alimentos que hoy tendremos que importar y no tenemos por la sequías registradas desde hace dos años en la mayor parte de los estados del norte del país.

De ahí que tanto los funcionarios de la SAGARPA como de la Secretaría de Desarrollo Rural deben poner todo su empeño e interés en apoyar a los productores de maíz, frijol, arroz, sorgo, frutas, legumbres además de fríjol y café pues las oportunidades de obtener buenos precios son bastante halagüeñas para el ciclo primavera-verano, a no ser que como siempre el gobierno federal abra las puertas a importaciones y haga que el precio en el mercado nacional baje afectando a nuestros productores a quienes les toca como siempre bailar con la más fea de la pachanga.