En este regreso a clases, hay que extremar medidas contra el frío para prevenir enfermedades respiratorias, las cuales se incrementan entre los niños en un (cincuenta por ciento) en promedio durante esta época de invierno. Se recomienda salir bien abrigados, sobre todo por las mañanas, evitar los cambios bruscos de temperatura y acompañar el desayuno con frutas y verduras ricas en vitamina C.

La coordinadora auxiliar de programa integrados PREVENIMSS, doctora Francisca Montes Arias explicó que el frío debilita los mecanismos de defensa respiratorios y disminuye el trabajo pulmonar, lo que favorece que los virus, y las bacterias se introduzcan con mayor facilidad al organismo y ocasionen una infección.

También se debe tomar en cuenta las siguientes medidas preventivas para no enfermarse de infecciones respiratorias son: tener ventilada la casa a fin de que esté libre de humo de tabaco, evitar el contacto con enfermos de vías respiratorias y, en caso de iniciar con las molestias de estos males, acudir oportunamente al médico.

La doctora Montes Arías señaló que aproximadamente entre el 85 y el 90 por ciento de los males respiratorios son de origen viral, por lo que se resuelven con medidas generales: reposo, alimentación rica en vitamina C y la administración de analgésicos y abundantes líquidos. El otro 10 al 15 por ciento restante son infecciones bacterianas que requieren tratamiento a base de antibióticos y analgésicos.

Especial cuidado se debe tener con los niños menores de cinco años, ya que son los más afectados y deben ser atendidos oportunamente, pues de lo contrario un cuadro gripal puede evolucionar y convertirse en una neumonía o bronconeumonía y dependiendo de la severidad puede hasta provocar la muerte.

Padecimientos como gripa, catarro, faringitis, laringitis y otitis, son las infecciones de vías respiratorias más frecuentes entre los infantes. Si se complican pueden transformarse en bronquiolitis, laringotraqueitis y neumonía.

Finalmente la coordinadora auxiliar de los PREVENIMSS recomendó no automedicar a sus hijos, ya que además enmascarar el problema puede crear una resistencia bacteriana por el abuso o mal uso de los antibióticos. Sólo el médico es el que determinará si requiere o no de la administración de fármacos, en las dosis y el tiempo correcto.