Cuauhtémoc Becerra González


Este miércoles por la mañana el Secretario General de Gobierno del Estado J. Trinidad Espinoza, citó a conferencia de prensa para informar sobre los acontecimientos que se habían suscitado en la colonia el Pedregal, en donde al parecer vive en esa colonia el Subprocurador de Justicia Edgar Veytia, y que al llegar a ese punto un grupo armado le habían tendido una emboscada, en donde el Subprocurador y su escolta repelieron esta agresión, mientras que llegaban más refuerzos de la Procuraduría, del Ejército y de la Marina, este enfrentamiento duró más de una hora, resultando de esto, cuatro personas muertas por parte de los sicarios y dos detenidos.

Todavía después de las 8.30 horas, se habían tiroteado unas personas en que viajaban en dos tipos de camioneta, entre ellas una Chevrolet color rojo, que fue abandonada rumbo al poblado de Trapichillo, quedando esta con muchos proyectiles impactados.

De esta balacera, el Subprocurador salió ileso afortunadamente, según lo decía el Secretario General de Gobierno Trinidad Espinoza.

Anunciaba también que en estos 80 días de su gobierno se habían detenido 242 vehículos robados, 49 personas detenidas del crimen organizado, más 704 personas detenidas que habían violado la ley.

Y por estos motivos la delincuencia ha respondido, atentando contra el Subprocurador Veytia, hasta este instante se encuentran cuatro personas detenidas por estos hechos violentos.

Quiero que con esto la ciudadanía no baje la guardia para que sigan denunciando cualquier vehículo o persona sospechosa; por su parte, el Gobierno que encabeza Roberto Sandoval, no bajará la guardia en contra de estos criminales y para esto instruyó al Director de Tránsito del Estado, para que se detengan a todo vehículo que circule con vidrios polarizados, con placas vencidas o sin placas, para esto mismo, ningún funcionario debe romper este reglamento de tránsito y que denuncien a aquel funcionario que se comporte prepotente o grosera con la gente, porque de inmediato se le dará de baja.

Bueno, pues ojalá que esto no quede en un discurso, para que se cumpla con lo ordenado.