Con la finalidad de rescatar las tradiciones mexicanas por el Día de Muertos, en la Dirección de Tránsito Estatal, bajo las ordenes del Director General, Francisco García Villela, los trabajadores y las damas del voluntariado, organizaron una gran fiesta donde los trabajadores participaron en pareja o binas con las tradicionales Calaveritas haciendo alusión a los personajes políticos, compañeros, jefes y el mismo Director siempre y cuando no sea de manera ofensiva.
Participaron 12 trabajadores y hubo un total de 19 Calaveritas, de las cuales, en la explanada de Tránsito Estatal, calificaron 5 participantes, los cuales, bajo un seudónimo expusieron a sus compañeros y jurado calificador integrado por el Director General, Francisco García Villela, su señora esposa Presidenta del Voluntariado, el Director Operativo, Agustín Flores Díaz, el Diputado local, Carlos Saldate Castillón, la representante de la Presidenta del DIF Estatal, entre otros, sus calaveritas, de los cuales, los jurados escogieron al primer, segundo y tercer lugar.
Bajo el seudónimo de Chimoltrufia región 4, Adriana Alvarez fue la ganadora del tercer lugar y acreedora a 500 pesos en efectivo, con el seudónimo de Elvis-Tec, Omar Hernández Isiordia, ganó el segundo lugar y podrá disfrutar de una cena para dos personas en conocido restaurante de Tepic y el primer lugar, se lo ganó El Chivas, quien se hizo acreedor a un viaje para dos personas a la playa Los Cocos, así como cada uno de los participantes se llevaron un reconocimiento por su participación en este primer concurso de Calaveritas, que como lo dijo el Director, Francisco García Villela, espera que sea el primero de muchos, por lo que agradeció a todos los participantes por esta grata convivencia y participación en estas Calaveritas 2011.
Asimismo, en el panteón Hidalgo Tránsito Estatal junto con la Secretaría General de Gobierno, las damas del voluntariado y los trabajadores de ambas dependencia, pusieron su altar de muertos el cual fue en honor a Concepción Delgado, mejor conocida por su apodo de Concha Moños, un personaje de Nayarit serio y chusco de su época, una señorita de las de antes a la cual no se le conocieron amoríos, ni escándalos, misma que fue devota de San Antonio.
Caracterizada como Concha Moños, afuera del altar y explicándoles su breve historia, una actriz estuvo por la noche en su altar para ser admirada por las personas que acudieron estos días a visitar a sus fieles difuntos.