Después de que dieron inicio en nuestra ciudad de Guadalajara, Jalisco, los XVI Juegos Panamericanos, justa deportiva que ha reunido a un sinnúmero de atletas en distintas ramas del deporte y a una gran cantidad de espectadores, donde se han conseguido varios logros poniendo en alto el nombre de México, y se han generado varios ingresos gracias a la gran cantidad de turistas en la ciudad.
Pero más que hablar del tema deportivo de los juegos, que sin dudas es de sumo interés, o de la intensa problemática vial que se ha sentido en la ciudad, quiero referir mi comentario hacía otra vertiente de los juegos: los enormes gastos que un evento de ésta magnitud generó, y como en su caso, se pudieron haber evitado algunos de ellos.
Pongo un ejemplo, la famosa Villa Deportiva que se construyó en la llamada zona del bajío en el poniente de nuestra ciudad, para albergar como máximo por dos semanas, si, sólo por quince días, a los deportistas y sus delegaciones que estarán en nuestra ciudad, costó muchos miles de millones de pesos, que fueron cubiertos en su gran mayoría con recursos económicos aportados por los gobiernos.
Se dijo, al menos así lo leí en algunos medios de información, que la construcción de la Villa Deportiva, es un requisito exigido por la institución encargada de decidir las ciudades que serán sede de dichos juegos, y así, se pudieran realizar los juegos en nuestra ciudad.
Pero realmente se justifica un gasto tan enorme para poder hospedar por un periodo tan corto a los atletas y sus delegaciones que participarán en los juegos; acaso no existen otras opciones, desde luego viables para alcanzar ese fin, que incluso, pudieron ser puestas a consideración de quien decide las sedes de los juegos, me parece que sí.
Dentro de nuestra ciudad existen diversos hoteles de categorías acordes con la importancia que tienen los deportistas y sus delegaciones, y bien se pudieron haber contratado por el Comité organizador de los juegos, con la debida oportunidad los espacios necesarios en esos hoteles, para hospedar a los atletas y sus delegaciones.
También, existe a diario en la ciudad una importante oferta de inmuebles, tanto para renta como para venta, incluso, muchos de ellos, se trata de inmuebles nuevos, esto es, recientemente edificados que aún no han sido ocupados; por lo que, aún los inmuebles para venta pueden constituir una opción interesante para su dueños de arrendarlos por un espacio de solamente dos o tres semanas.
Si bien es cierto, que se ha dicho que los diversos inmuebles que constituyen la Villa Deportiva serán vendidos una vez que concluyan los juegos, y que con el producto de su venta, se recuperarán parte de los gastos realizados, también es cierto, que los gobiernos no deben enfocar su actividad, ni sus recursos económicos, que nunca son suficientes, en la compra y venta de inmuebles, dado que dicha actividad debe ser realizada por particulares, y las autoridades deben concentrarse en la prestación de los servicios públicos a su cargo en beneficio de la colectividad.
Me parece que existiría un mayor beneficio para la colectividad, si los recursos económicos utilizados para la construcción de la Villa Deportiva, se hubieran destinado a otros fines, como educación, salud, seguridad pública etc.