Por Brígido Ramírez Guillén
Decano del periodismo en Nayarit
Con mucha frecuencia escuchamos que aquél que se mete a la política nunca sale de ella, más cuando se logran algunos triunfos, algunas metas a través de los años, ya sea con el propio esfuerzo o con el apoyo de un agente exterior poseedor de mayor influencia o poderío En el periodismo sucede algo igual aunque aquí es la superación de la persona que la hace crecer en su profesionalismo, en ese vigor que representa la fuerza en la comunicación y le da vida apara seguir adelante en su misión de informar y orientar a la sociedad Ser periodista implica dedicación en su trabajo, entrega completa de su tiempo, conocer a fondo sus derechos y obligaciones y ejercer esa profesión con estricto apego a la ética, que es base de la buena conducta del comunicadorDesde años se ha visto la necesidad de que el tunde-máquinas, como muchos califican a quienes de dedican a esa labor, de que se unifiquen en organizaciones, con fines de carácter social y sobre todo para formar una sólida fuerza en defensa de la libertas de expresión, muchas veces atacada por caciques, por gobernantes y autoridades de todos lo niveles a tal grado de que se llega a hasta privar de la vida al periodista combativo, al crítico que difiere de las acciones de los malos funcionarios y no es fácil de ser manejable en la línea marcada por el nefasto poderoso. Qué recuerdos aquí en Nayarit se integró por los años cincuentas la primera organización periodística, sumada a la Sección 40 del Sindicato Nacional de Redactores de la Prensa, y posteriormente en el régimen del doctor Gascón Mercado se fundó la Asociación de Periodistas y Escritores de Nayarit, A.C., llevando como presidente Marco López Sánchez y miembros activos David Rentería, Brígido Ramírez Guillén, Manuel García Lepe, José González Reyna y Adalberto Rodríguez y Duarte. Al pasar los años y al transcurrir los sexenios de gobierno se han formado tantas organizaciones periodísticas que a la fecha ya llegan a once su número. Más antes de seguir adelante sobre estos temas periodísticos y a sugerencia de nuestro amigo Arturo Jiménez Soriano, inquieto comentarista político, regresemos y démosle vuelta a las hojas de la historia para clavarnos a las relaciones que existían entre los gobiernos estatales y medios de comunicación. Durante los mandatos estatales de José Limón Guzmán y Francisco García Montero existía un trato directo entre gobernante y directores de periódicos, así como con los reporteros, columnistas y articulistas, pues no había Director o Jefe de Prensa, en ese entonces. Desde ese tiempo ya existían los apoyos económicos y los convenios, aunque no escritos, con los directores de los diarios capitalinos. Al llegar al poder, como Jefe del Ejecutivo de Nayarit, el doctor Julián Gascón Mercado, por sus relaciones informativas con la prensa nacional y regional, y sus compromisos de publicidad, vio la necesidad de crear la Oficina de Prensa del Gobierno del Estado, y nombrar como su titular al licenciado Joaquín Franco Góngora, con mucho prestigio como periodista nacional y con contacto con la prensa local. Hay que remarcar que en esos años las radiodifusoras existentes carecían de espacios noticiosos sobre acontecimientos surgidos de la entidad, pues sus programas eran de esparcimiento, musicales, y de anuncios comerciales, de ahí que no había compromisos de otra naturaleza con los gobiernos de Nayarit. Aunque en la administración de Gascón Mercado se cubrían facturas por publicidad, éstas se canalizaban a las distintas Secretarías o a las Direcciones de gobierno, para que fueran cubiertas. A los de abajo, a los trabajadores de la pluma, se les daba trato digno, tan es así que se les dotó de terrenos para que construyeran sus viviendas, como lo había hecho también el gobernador José Limón Guzmán, habiendo incluido a directores como Zenón Altamirano, de Prensa Libre; Antonio Pérez Cisneros, de El Nayar; Miguel Pérez Cisneros, Jefe de Redacción, Raúl Romero Gallardo, de El Sol de Tepic y otros más. Como Gascón Mercado creó la Oficina de Prensa de Gobierno, el licenciado Roberto Gómez Reyes, dio un paso firme para que esa dependencia cumpliera a cabalidad con la finalidad para la que había sido programada en las funciones de la administración, y al enviar sus iniciativas al Congreso del Estado de la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos, incluyó en este una partida económica para que fuera manejada directamente por la OFICINA DE PRENSA, y no hubiera ocultamientos de los dineros que se manejaban para cubrir los compromisos con los medios de comunicación, pues se incluían facturas de la prensa y televisión nacional, gastos muy reducidos en ese entonces. Como Jefe de Prensa del Gobierno de Gómez Reyes, este comentarista, Brígido Ramírez Guillén, puedo informar que una vez que se tuvo el presupuesto autorizado por el Congreso ya se pudieron firmar convenios con Prensa Libre, Sol de Tepic, El Nayar, El Tiempo de Nayarit, entre otros, con cantidades de acuerdo a su circulación e impacto ante la sociedad, no pasando de los seis mil pesos mensuales. Mientras a los reporteros-redactores, columnistas, articulistas y corresponsales, se les daban apoyos económicos, como un reconocimiento a su trabajo al servicio de la sociedad y era tal el respaldo que les brindaba el gobierno de Gómez Reyes que daban también para sus gastos en vacaciones de Semana Mayor, en las fiestas de septiembre y en las decembrinas, e iban en respaldo en sus erogaciones familiares del Diez de Mayo. Todos los periodistas recibían cheques directos de la Oficina de Prensa, sin que ésta manejara dinero en efectivo, y con listas cotejadas posteriormente por la Dirección de Finanzas. Había días que andábamos en gira con Gómez Reyes por lugares lejanos de la capital, pero al recordar que era quincena, de inmediato el gobernador nos mandaba que regresáramos a Tepic para hacer entrega de los cheques a Prensa, pues había que cumplir con los que entregaban su labor en informar y orientar a la sociedad nayarita. Hasta la próxima. *Decano del periodismo en Nayarit.