uVisitantes de la biblioteca que lleva el nombre del reconocido maestro reclaman el retiro de dos computadoras, pues sólo dejaron una.
uLa medida afecta a usuarios que todos los días visitan la Cámara de Diputados.

Entrando al Congreso del Estado, a mano derecha se encuentra la biblioteca que lleva el nombre del ya fallecido maestro nayarita Severiano Ocegueda Peña.

Lugar para la consulta de libros, leyes, el acceso a Internet o el trabajo en equipo de estudiantes, la biblioteca ha recibido fuertes golpes en las últimas semanas, como el retiro de dos de las tres computadoras que había para el uso de quien las necesitara.

La medida ha tomado por sorpresa a muchos de los visitantes de la biblioteca, que ahora deben esperar mucho tiempo para acceder a la única computadora que fue dejada. La mayoría, sin embargo, opta por retirarse y no volver. Regrese al rato, como en una hora, indican, apenadas, algunas de las trabajadoras asignadas a la biblioteca.

Visitantes de la biblioteca se dicen molestos porque se está afectando un área que, se supone, debería contar con más equipo para el estudio, no así su desmantelamiento, por lo que reclaman la poca sensibilidad que se tiene al respecto.

Las computadoras estarían siendo utilizadas en otras áreas. Uno de los muebles donde estaba también fue retirado; el otro continuaba el viernes siete.

Así, en breve tiempo se han retirado de la biblioteca decenas de personas que todos los días la visitaban, principalmente para el uso de Internet.

Y LA VIGILANCIA

Coincidentemente con el arribo de la nueva conformación de la Cámara de Diputados, muchos empleados administrativos y sindicalizados se dicen molestos por el marcaje que se les ha impuesto, sobre todo cuando salen del edificio legislativo, aunque se trate de cumplir algún trabajo.

Por ejemplo, la orden es que nadie puede ingresar antes de las 8:45 de la mañana, medida que afecta a quienes tienen trabajo pendiente y desean llegar más temprano. Un policía municipal confirmó la indicación.

Además, los trabajadores son obligados a firmar un documento cuando salen del inmueble legislativo, y también cuando regresan.

Varios de los afectados reclamaron, sin embargo, que la medida no se aplica a todos los funcionarios, pues hay quienes entran y salen sin que nadie les pida explicación.