Por: José Ma. Narváez Ramírez.

Con calma y nos amanecemos


Hay dichos que no necesitan explicación alguna y éste es uno de ellos Puede aplicarse a la impaciencia que viene acumulándose entre algunos ciudadanos que exigen acción a aquellos que están apenas llegando a los nuevos puestos de relevo en el Gobierno y se encuentran con respuestas encontradas en el sentido razonable de pedirles calma, para hacer las cosas bien.

Unos quieren que la basura sea recogida con rapidez vertiginosa para que las calles vuelvan (como por arte de magia) a aparecer limpias y que la ciudad no apeste a porquería y ya no se le note tanto. Otros quisieran que los baches que tienen nuestras rúas, fueran tapados de la noche a la mañana para que los vehículos de motor circulen más libremente y no se formen tantos taponamientos innecesarios que dificultan el paso de peatones y de carros en el centro y las colonias de la ciudad.

No faltan los acelerados que piden agua entubada diariamente, debidamente clorada y sin tantas fugas que impiden que el suministro del líquido vital se haga en forma normal.

Los fijados, solicitan que el ayuntamiento contrate personal capacitado en el departamento de alumbrado público, para que de una vez por todas logren apagar de día las luminarias que desde las seis de la mañana continúan, hasta las seis de a tarde, iluminando lo iluminado.

Los desatados ilusos, piden que los encargados de realizar la vigilancia y regulación del tráfico en los cascos urbanos, servicios de asistencia, y velar por el cumplimiento de las ordenanzas municipales, -lo hagan cuando menos por una vez en su vida- en todo el estado y que funcionen precisamente como organización política, para que la gente recupere la confianza que un día depositó en ellos, no que ahora los ve como enemigos casi tan peligrosos como los sicarios.

Sería muy hermoso que tuviéramos más carreteras y nuevos edificios para albergar a las víctimas del delito (con todo y un panteón especial) como quieren los legisladores, aunque los tesoreros no desean que haya más inmuebles rentados por el gobierno, para que se ahorre un dinero que serviría para paliar tantas carencias En ese caso sería mejor construir escuelas, o comprar medicinas y vacunas

Y ya encarrerados, los impacientes que no desean más nunca que se paguen sueldos estratosféricos a los funcionarios, quisieran que se les rebajaran en un 60 por ciento, para ajustar a adquirir unidades para la recolección de basura, reparación de calles, dotación de agua entubada a todas las colonias de la capital y del estado, mejor servicio de seguridad, etc., etc., únicamente les decimos: Con calma y nos amanecemos.

Porque aún no terminan con el proceso de entrega-recepción, todavía no saben cuánto dinero invirtieron las autoridades anteriores e ignoran con cuánto cuentan realmente para entrarle al toro por los cuernos Es más, no tienen para cubrir las nóminas de esta quincena ¡Hágame usted el re-cabrón favor!

Así es que Control Señores Control Ya llegará el día en que saquen para pagar los aguinaldos y para comprar el chapopote que se ocupa para medio bachear los agujeros inmensos de las calles citadinas y los de las colonias y de las carreteras y de los caminos saca-cosechas y veredas tropicales Y