Por: Juan Bustos.


TUXPAN.- La mañana de ayer recibimos en las oficinas de redacción de este conocido medio de comunicación, a dos distinguidos ecologistas que forman parte del Comité de preservación y reforestación del Palapar de Tuxpan, quienes nos hicieron llegar una fotografía donde podemos ver la mentecata forma de pensar de unos cuantos depredadores que a toda costa quieren deshacerse de la única reserva ecológica que nos queda a los Mexicanos desde Colima hasta los Cabos San Lucas Baja California, los cuales ya han agarrado el parque nacional como basurero, por lo que se puede ver desde pañales desechables, envases de plástico, jeringas, envases de químicos y hasta televisores viejos que prefieren ir cargando hasta kilómetros para tirarlos en el Palapar, en vez de dejarlos en las esquinas para que los recojan los empleados de aseo publico municipal.

De este aberrante crimen ecológico se presume que lo estén cometiendo depredadores del municipio de Tuxpan y del poblado de Pozo de Ibarra del municipio de Santiago Ixcuintla, los cuales han sido por años los enemigos numero uno del Palapar, ya que se han detectado en el interior de la reserva ecológica, palmeras de coquitos amarillos taladas solo para bajar el racimo, así como zonas totalmente taladas y otras quemadas con toda la intención de apoderarse de mas hectáreas, afectando de manera directa la flora y la fauna aun existente en ese mágico lugar.

Afortunadamente contamos con Tuxpenses que aman la naturaleza, así como verdaderos empleados federales de las dependencias de la Comisión Nacional Forestal, (CONAFOR) de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, (CONANP) de la Secretaria del Medio Ambiente y Recursos Naturales, (SEMARNAT) de la Procuraduría Federal de Protección del Medio Ambiente, (PROFEPA) entre otras quienes ya están trabajando en lo que será ahora el verdadero rescate y la reforestación del Palapar de Tuxpan, mismo que será cercado nos informan, con estantes de concreto que ya se fabrican en la cabecera municipal de Tuxpan, donde serán castigados hasta con 30 años de cárcel y sin derecho a una fianza, a quienes se les sorprenda depredando la mencionada reserva ecológica que bien vale la pena rescatarla para las próximas generaciones.