* Deben exigir a Calderón frene alzas en los energéticos y construir refinerías
Por Luis Chávez López
Nadie aguanta los constantes aumentos al precio de las gasolinas, el diesel y gas doméstico, energéticos básicos para el movimiento de nuestra economía y el consumo familiar.
Como nunca antes las mayorías resienten los aumentos a gasolinas y gas sino hasta la administración de quien se dice es el presidente del empleo y que juro defender la economía familiar para vivir mejor.
Los buenos propósitos del presidente han quedado en bonitos slogans publicitarios pues el gasto de los hogares se va en el pago de energéticos y lo mismo sucede en el caso de las tarifas que aplica la CFE para uso doméstico pues hay casos verdaderamente dramáticos cuando en hogares sumamente modestos, donde el jefe de familia gana tres o cuatro salarios mínimos, como gana la inmensa mayoría de los nayaritas, les aplican tarifas de mil 500 hasta 3 mil pesos y más, lo que constituye un verdadero atraco que no debe permitirse.
LA PROFECO. Lamentablemente instituciones que fueron creadas para la defensa de los consumidores como la Profeco, en Nayarit solo sirven para mantener a una burocracia federal ineficiente que no defiende los intereses de la sociedad, antes al contrario, protegen a los malos prestadores de bienes y servicios.
Y le pongo un ejemplo: hay propietarios de carpinterías o talleres mecánicos entre otros giros, que tienen una larga lista de denuncias y los funcionarios de la dependencia no les tocan un pelo y éstos siguen operando haciendo más dagas contra los consumidores nayaritas bajo la sospechosa complicidad de la Profeco.
¿ELECTORERA? Y nos referimos al caso de la CFE, porque ahora resulta que el PRI se suma a la cruzada por exigir tarifas eléctricas menos onerosas para la economía popular, por lo que podríamos decir que da gusto pero debe evitarse se convierta una acción electorera de cara a los comicios federales del 2011.
Ya el líder estatal del PRI, Manuel Cota se reunió con legisladores federales y representantes de los consumidores de varios estados quienes pretenden juntar más de un millón de firmas como presión para evitar más abusos por parte de la empresa eléctrica que además cayo en una baja calidad en el servicio y eso se nota porque como nunca hay más apagones y peligrosas bajas en el voltaje eléctrico.
El PRI desdobla parte de su estrategia proselitista para el 2012, encabezando este tipo de reclamos que cuando fue gobierno nunca se atrevió a tocar, pero hoy que estamos cerca de las siguientes elecciones federales lo hace.
Podríamos sugerirle a Cota y sus compañeros legisladores federales, que de paso externen su público rechazo para que se sigan aplicando aumentos mensuales al gas doméstico, las gasolinas y el diesel pues al paso que vamos son un verdadero lujo que las mayorías en este país no se pueden dar a pesar de que se nos dice que somos una nación rica en petróleo pero no en sus derivados.
QUE LE EXIJAN. Ojala y que los amigos priístas de Cota se pronuncien desde la bancada del PRI en la Cámara de Diputados y el Senado para exigir a Felipe Calderón frene tan desmedidos aumentos y use el dinero que genera la venta del crudo para construir nuevas refinerías y ampliar la capacidad instalada de las que ya operan en el país pues es una vergüenza que ni Zedillo, ni Salinas, como tampoco Fox ni Calderón han hecho esas inversiones que son vitales para el desarrollo del país y tienen un impacto favorable en la economía popular.
Porque recuerde que la última refinería que se construyo en este país fue La Cangrejera en los tiempos de José López Portillo, lo que con todo y lo criticado que fue su gobierno, hizo mucho por la industria petrolera.
Las refinerías si ayudan a la economía popular al producir gasolinas más barata y no como hoy sucede que mandamos al exterior petróleo ligeramente caro pero importamos gasolinas que por litro nos cuestan un ojo de la cara como nos las mandan los gringos a quienes el gobierno de Felipillo les regala millones de dólares, pues le resulta más cómodo comprar gasolina cara que producirla en el país. Por eso las gasolinas en esta nación petrolera son caras.