Por Brígido Ramírez Guillén*

Causa cierta expectación ese silencio y misterio que rodea la composición del gabinete del hoy gobernador electo Roberto Sandoval Castañeda, pues no logran filtrarse ni siquiera algún indicio o alguna señal de parte de quién tiene en sus manos el manejo de los nombres y perfiles del que será su equipo de trabajo. Recuerdo de aquellos meses en que el doctor Julián Gascón Mercado estaba por terminar su campaña electoral como candidato a gobernador de Nayarit y ya se hallaban perfilados los que serían los futuros manejadores de las finanzas, de la planeación, de la Secretaría General de Gobierno, de la atención de la justicia, de la educación pública, de las obras públicas, de los problemas del campo, del ramo de educación física, de la policía judicial. Ahí figuraban Raúl Llanos Lerma, Adolfo López Romero, Rodolfo García de los Ángeles, Vicente Zuno Arce, Jorge Hernández Moreno, Amador Gil, ingeniero Ramón López Langarica, Alejandro García García, Carlos Chato Cortés Martínez, Mario López Sánchez. Desde un inicio se le catalogó al de Gascón Mercado como un gobierno agrarista, tan es así que en todo evento organizado por la administración estatal se entonaba el Himno Agrarista con un profundo sentimiento que inundaba el ambiente de los asistentes. El doctor Gascón Mercado de la noche a la mañana quiso enfrentarse a los problemas que más afectaban a determinados sectores como el cañero, el de la producción del tabaco, controlados por poderosas empresas como los ingenios de Menchaca y el de Puga, así como Tabaco Rama manejada por norteamericanos y fue así como el gobierno estatal instaló en la costa norte un ingenio azucarero que con tiempo fue todo un fracaso por el uso de maquinaria obsoleta y de hecho inservible, mientras que a la vez quiso competir con Tersa en la plantación de la solanácea y exportarla a países socialistas, con el uso de tractores de Checoslovaquia, que pronto quedaron abandonados en el campo por falta de refacciones. La Ley de Tierras Ociosas, desempolvada por ese régimen trajo consigo un caos en el campo, al registrarse las invasiones de pequeñas propiedades y la defensa por sus dueños, con el apoyo de la fuerza federal y la destrucción de viviendas ahí levantadas. Un gobierno de grandes ideas para favorecer a los hombres del campo, pero no llegaron a tener grandes éxitos. Bien lo decía uno de los mejores gobernantes que ha tenido Nayarit, don Rogelio Flores Curiel: ningún gobernador nace enseñado y cada quien tiene su forma de matar cucarachas. A pesar de la situación que prevalecía en Nayarit el desacierto en la aplicación de las políticas en materia agraria, se puede decir que el gobierno del doctor Julián fue muy bueno, más cuando crea la Universidad de Nayarit después Autónoma, que da curso a la formación de miles de profesionistas que dan prestigio al Estado. Roberto Gómez Reyes, licenciado en Economía, con una amplia visión del desarrollo económico, político y social de la entidad, forma su gabinete con profesionales jóvenes, casi en su totalidad, con preparación universitaria, Salvador Iñiguez Castillo, José Luis Béjar Fonseca, Arturo Díaz López, Héctor Velázquez Rodríguez, Raúl Luna Vázquez, Juan Mártir Peña, Ramón López Langarica, Daniel Uribe Flores, Brígido Ramírez Guillén, Ramón Navarro Quintero, dando preferencia a los planes y programas que abarcaron el desarrollo turístico, el pesquero, forestal, hidráulico, minero, carretero, destacándose entre todos el Plan Huicot, con la participación de los gobiernos de los estados de Jalisco, Nayarit, Zacatecas, Sinaloa y Durango. En los gobiernos del Presidente Luis Echevarría y Gómez Reyes, se expidieron los Decretos Expropietarios de miles de hectáreas del municipio de Compostela, hoy parte de Bahía de Banderas, para sentar las bases del desarrollo turístico de Nayarit, con la administración de un fideicomiso que vino a administrar las tierras expropiadas. Esa fue la amplia visión de un gobernante, Gómez Reyes, de darle impulso a ese importante sector de la economía, como es el turismo. Roberto Gómez Reyes, como maestro, dio una gran preferencia al ramo educativo, con amplias mejorías a este importante sector. Al entrar Rogelio Flores Curiel como gobernador, transforma la capital Tepic con importantes obras urbanas, no ostentosas y suntuosas, con gran satisfacción de la sociedad, citándose entre ellas la construcción del periférico que logró desviar el paso de los vehículos pesados que obstruían el tráfico por las avenidas que cruzaban la capital. La entrada oriente como la poniente quedaron modernizadas, con mucha atención a los problemas del agua potable y drenaje, pavimentación de calles y avenidas. El parque Juan Escutia, la Alameda y La Loma presentaron al final del régimen una nueva imagen, para satisfacción de propios y extraños. El gobierno que dio paz y tranquilidad al Estado, con un gran equipo de trabajo que apoyó siempre a Flores Curiel. Ya para cerrar esta columna insistimos que a unos cuantos días de asumir el poder, aún no hay indicios de cómo será el gobierno de Roberto Sandoval Castañeda, ni de cómo quedará integrado su gabinete, que tendrá una gran responsabilidad de poner en práctica los planes y programas de Trabajo que debe tener en mente el nuevo gobernante, a partir del 19 de Septiembre del 2011. Hasta la próxima. *Decano del Periodismo.