Por: José Ma. Narváez Ramírez.
Francamente vergonzosa la actitud asumida por algunos diputados de la bancada tricolor, a la hora de hacer una glosa del último informe de Ney González.
Y ponemos entrecomillada la palabra glosa porque quiere decir: comentario, explicación, nota, exégesis, interpretación, apostilla y, entre otras tantas, acotación
Las que más llaman la atención son: exégesis y apostilla. La primera es la explicación doctrinal de un texto y la segunda es la nota que se le añade a un texto para completarlo o interpretarlo o facilitar su comprensión.
Ahora los diputados reciben (creo que gracias a Labastida) por escrito los informes de gobierno. Es que son tantas las obras que hacen los funcionarios que ocupan un bónche de páginas para informar –ya no digamos a los ciudadanos sino al Congreso- y éste a su vez lo desglosa para que sea digerido.
En los últimos informes ya ni los propios diputados resisten los discursos que antes permanecían horas y horas escuchándolos. Tal vez por estar plagados de palabrería hueca o por ser, de plano, enfadosos.
Lo que pasa es que los legisladores del PRI, al tiempo en que les toca explicarlo, agarran para el monte de la excelsitud y exageran aventando incienso al gobernador, faltándoles solamente el incensario para que haciéndole una reverencia le echen copal al santo –como se dice coloquialmente por la costa-.
En la sesión del martes, un diputado gordote, le echó tanta crema a los tacos que la mera verdad se le pasó la mano y el diputado flacón del PAN arremetió contra la sarta de loas que aquél vertió innecesariamente y nada más con atacarlo es esa frase que quieren hacer famosa de que a Tepic se le nota barrió con él.
Y cuando el obeso citó la de que llueva parejo para que nos mojemos todos, el delgado hizo escarnio de la falta de agua en la capital, del crecimiento de los baches en todas las calles de todos los municipios y del hacinamiento de la basura como corolario del informe. Sacó la proliferación de las colonias de los tinacos (porque los constructores-ecologistas, no dejan un árbol ni para remedio), se burló de los lodazales que tuvieron que sortear los que asistieron a la inauguración del estadio Cora, y en fin, hizo una vil mófa de la falta de servicios en nuestra entidad, chacoteándose de tan importante documento. –Claro que para él no hubo las carretadas de aplausos que el otro recibió-.
Pero Control Señores Control el aludido seguirá en su campaña de gratitud al pueblo sin, al parecer, dar importancia a estas nimiedades como calificó a lo cometido ayer y ahora, por el crimen organizado