Por ebrios y escandalosos durmieron en la cárcel pública Municipal

Jovencito se impacta a unos metros de la Presidencia Municipal.

Por: Herminio Meza.


EL PRIMER DETENIDO POR EBRIO Y ESCANDALOSO: Ayer lunes siendo aproximadamente las 18:20 horas, sobre el recorrido de vigilancia por las calles Progreso y Prisciliano Góngora de esa ciudad, es detenido por EBRIO Y ESCANDALOSO JOSÉ RAMÓN DÍAZ RENTERIA, de 30 años de edad, con domicilio en calle Francisco Sarabia número 311 de de la ciudad de Tuxpan, procediendo con su aprehensión los agentes a cargo de la unidad policial 06.

A las 22:20 horas aproximadamente, se recibe un reporte vía telefónica, manifestando que enfrente del Jardín principal del poblado de Palma Grande, se encontraba un sujeto EBRIO Y ESCANDALOSO quien no dejaba dormir a los Tuxpeños de ese ejido, acudiendo al lugar los agentes a cargo de la unidad 06, logrando la aprehensión de ELUTERIO IBARRA ULLOA, de 32 años de edad, con domicilio en calle 20 de Diciembre número 20 del mencionado ejido.

Una hora y cinco minutos más tarde ingreso a la Cárcel Preventiva Municipal por EBRIO Y ESCANDALOSO JOSÉ RAMÓN AMEZCUA, de 52 años de edad, con domicilio en calle Juárez número 100 de la ciudad de Tuxpan, siendo aprehendido por los agentes a cargo de la unidad 06, lo anterior por las calles Libertad entre Obregón y Damián Carmona, donde igual, tampoco dejaba dormir a los Parroquianos quienes optaron por denunciarlo.

JOVEN SE IMPACTA A UNOS METROS DE LA PRESIDENCIA MUNICIPAL: La madrugada de ayer siendo aproximadamente las 00:45 horas, se impacto en la esquina de las calles Zaragoza e Independencia, a unos metros de la Secretaria de Seguridad Pública y de la Presidencia municipal de Tuxpan en el primer cuadro de esa ciudad, un joven que tripulaba una camioneta marca Voyager en color verde, misma que después se supo que era conducida por EDWIN KARIN ANTE DEL VILLAR, de 17 años de edad, con domicilio en calle Eduardo Audelo M-B número 1 de la colonia Emiliano Zapata de esa ciudad, mismo quien afortunadamente resulto sin lesiones físicas que lamentar.