Por: José Ma. Narváez Ramírez.

No ha pasado mucho tiempo en que vimos a Pavel Jarero, asistir a las aulas de la Escuela de Economía de la Universidad Autónoma de Nayarit, donde el actual Senador Javier Castellón Fonseca –oriundo de Santiago Ixcuintla- impartía sus clases de Historia de México, y en las que el nuevo presidente municipal de aquella tierra caliente y polvorienta -como sus banquetas viejas-, era un alumno aunque no muy brillante, sí se destacó como regular estudiante.

Ahora con el paisano Javier, militantes ambos en las siglas que llevaron al triunfo al único miembro del PRD ganón en la entidad nayarita, van a tener que luchar (porque no dudamos que Castellón lo asesore entre esa maraña de actores del tricolor ocupando la mayoría de los puestos cercanos a la presidencia) contra viento y marea para salir –con toda seguridad- airosos en este nuevo paso político que no deja de ser un duro hueso de roer.

Como antecedente, tenemos conocimiento de que Pavel es un joven sincero, bondadoso y agradecido, por lo que casi estamos seguros de que no la emprenderá contra los sátrapas que lo antecedieron (a pesar de que le sobran razones y de que todo el pueblo podría entrarle contra el Pipiripao con las picas por delante) pero en los resultados de las elecciones podemos comprobar lo bien cobrada que está la venganza popular al derrotar a su protegido panista mal disfrazado de priísta.

Igualmente la ideología del nuevo primer edil, se ha mantenido como la de su maestro, firme (aún a costa de los malos ejemplos de su ex dirigente nacional de apellido de fruta, -perdedor en los comicios actuales para gobernador- que ha resultado más tranza que bonito y que no tardará en tratar de sumarse a la aventura de Pavel o endilgarle a un miembro corrupto de su partido).

Cuentan las malas lenguas del Facebook, que ya habían arrancado las huestes de Pavel rumbo a la capirucha del estado a contestar la triste impugnación que le habían hecho, cuando les llegó el aviso de que suspendieran la travesía a vil patín pues aquellos se desistieron de hacer el ridículo, pero los hinchas ya picados le pidieron a Pavel que siguieran, cosa que aceptó de inmediato, pero hubieron de parar en Amapa por el intenso calor que los agobió y porque recordaron que en ese lugar se registró un fallecimiento en otra marcha parecida, pidiendo que prosiguieran pero en unidades motorizadas Total, se suspendió el movimiento.

Aparte de todo, y a pesar de que no es priísta ratón de los que no le temen a la denuncia del pueblo, y cree que no lo puede alcanzar el brazo de la justicia, -como al ex gobernador que se llevó para su casa un bónche de millones y ahora está rumiando su derrota en el tanque sin un quinto en el bolsillo-, podemos asegurar que Pavel saldrá airoso en la muy difícil empresa de sacar del bachonón en que queda sumergido Santiago y que ahora sí viene un gobierno honrado, con muchas ganas de quedarle bien al pueblo que aquí entre nos: ya lo merece.

Enhorabuena por Sanguirindingo de los Chuchos y Control Señores Control que todo es cuestión de tiempo