ÓSCAR VERDÍN CAMACHO .-

Al cumplirse ayer una semana del hallazgo de seis cuerpos enterrados en dos fosas en el municipio de San Blas, en dos de ellos no había sido solicitada su entrega por parte de sus familiares.

Si bien los cadáveres son mantenidos en cuartos fríos del Servicio Médico Forense (SEMEFO) de la Procuraduría General de Justicia (PGJ), lo que hace más lenta su descomposición, se cree que si en el transcurso de la semana no son reclamados formalmente, tendrán que ser sepultados en la fosa común.

La creencia general es que las familias de los occisos tendrían temor de solicitar la entrega de los cuerpos creyendo que podrían ser objeto de alguna investigación.

Hace una semana, la PGJ informó oficialmente que con base en las huellas digitales de las víctimas se pudo conocer sus identidades, puesto que ya habían tenido ingresos a prisiones.

Así, cuatro de los cuerpos fueron reclamados en los siguientes días, pero hasta ayer los dos restantes continuaban en el SEMEFO.