Por Lupépera, la más lépera.

Te escribo la presente, esperando que estés muy bien, mi vida, que yo también, luego, paso a decirte lo siguiente: Pues las pinches lluvias llegaron ya, como los marcianos en la canción. Qué rechinga le ha puesto a mi gente con casas de cartón. Claro que los campesinos, terratenientes, horticultores y cualquiera que se dedique al campo, el temporal les cayó literalmente del cielo. Por su parte (que algunos la tienen chiquita) en la gran urbe de concreto tapícense ya empezaron las broncas por que en algunas colonias el agua se estanca. Y como no ha sido tan regular ni en cantidad ni en periodicidad la caída de agua, es ahí donde la puerca tuerce el rabo. En primera porque el agua que se estanca no alcanza a evaporarse y entonces viene la proliferación del mendigo zancudero. Y en segunda porque la gente no ha entendido que las chatarras que guardan nomas sirven como incubadoras pal dichoso anofeles. Ojala que esa gente entienda que todas las chingaderas y pendejaditas que guardamos disque, a ver pa’ cuando se ocupan, ya cumplieron su ciclo de vida con nosotros. Es tiempo de dejarlas volar y sustituirlas por otras, o simplemente deshacerse de ellas. Tengan en cuenta que la humedad se mete por donde quiera y eso a la larga (mmm) puede ser dañino para nuestra familia, pues aparte de la proliferación del dichoso mosquito, crea moho y logra echar a perder nuestras pertenencias. Tengamos conciencia que la acumulación de objetos inutilizables al aire libre, solo logra afear nuestro entorno hogareño y no es sano para nuestros hijos y abuelitos. ¡No la chinguemos más! Tiremos lo que tengamos que tirar. Recuerden que la acumulación de objetos inútiles es una enfermedad psicológica. Las campañas de deschatarrizacion que los municipios nos ofrecen son buenas para deshacernos de todo eso que nomas nos estorba. Ojala que se llevaran a los maridos huevones y a los pinches políticos ratas. Pero no todo es dulce en esta vida, ni pedo. ¡Hay dios meo, ontas que no te veo! Cualquier información relevante que deseen que se anuncie muy al estilo de doña Lupépera, háganmela llegar a este correo y con gusto la haremos parte de mis chismes informativos: lupepera@gmail.com