Por: José Ma. Narváez Ramírez.
La mera verdad ya están enfadando mucho a la ciudadanía con los sobados argumentos dizque de campaña utilizados por las huestes perrederas y panaderas, echando las supuestas culpas a sus adversarios y azuzando a los cuicos a que continúen sus movimientos en contra de la sociedad para exhibir a las autoridades, diciendo además que ellos sí las pueden y que en un santiamén acabarían con el problema del crimen organizado al cual solamente hay que darle la cara Pero lo cierto es que la situación sigue adelante y cada día se torna más abrupta porque en lugar de ayudar a combatir a los sicarios, están propiciando –como en un caldo de cultivo- la proliferación de los sucesos sangrientos.
Y no lo decimos por la sencilla razón de que distraen al enemigo al sostener los cuicos sus paros, priorizando sus problemas, pues en realidad si les dieran armas más potentes, balas y granadas de alto calibre, los resultados serían los mismos ya que al sonoro rugir del cañón pelan gallo o se hacen los disimulados a sabiendas de que la gente entendería que ganan muy poco para exponer la vida combatiendo asesinos a sueldo.
Estamos a escasos días de que termine esta situación de campaña y algunos candidatos van a salir con que declinan a favor de éste o aquella para tratar de acarrear mayor número de votos para sus compinches; otros están sacando las uñas atacando al gobierno de alto endeudamiento global, pero ninguno acepta, de frente y con valentía, que el frente de la guerra anti-narcos tiene un culpable que está dentro de las siglas del partido en el poder y que en lugar de combatirlo le está propiciando mayores espacios y causando más muertes de pasabola.
Únanse para integrar un frente, pero de combate hacia los problemas prioritarios que son de todos, que ponga en su lugar a los genízaros y que se les demuestre que no sirven para esa batalla aunque se les forre con uniformes blindados, se les dote de armamento archi ultra súper moderno y tanques de guerra especiales y se les cubra su salario con dólares, porque ya se acostumbraron a portarse mal con la gente a la que tratan con altanería y en forma prepotente, así como es el trato en los juzgados donde impera la ley del tigre con los ministerios y jueces balines, hacia los más necesitados de justicia.
Por favor señores candidatos, dejen de considerar o tratar de estúpidos a los que van a votar y omitan estarlos azuzando unos contra otros porque van a acabar generando otro tipo de batalla: la de entre hermanos. Que haya Control Señores Control y dedíquense a unir no a desunir, porque la situación es muy difícil para que ustedes consideren lo de las elecciones como una jugarreta Seriedad y calma, camiones. Dejen sus rencores y envidias en su casa o utilícenlas contra lo que nos está haciendo daño.