Por Óscar Verdín Camacho

Mientras el gobernador Ney González Sánchez hablaba la noche del lunes con nueve agentes de seguridad: tres policías estatales, otro número igual de agentes municipales y custodios penitenciarios, uno de los policías estatales preventivos intentó tomar la palabra en varias ocasiones sin que González Sánchez se la cediera.
Desesperado, el policía insistió hasta conseguir hablar. Y es que minutos antes le avisaron por celular que uno de sus familiares había sido privado de la libertad por hombres armados.
Por esa razón, el efectivo de la Policía Estatal Preventiva dejó la reunión. Ney pidió al Secretario de Seguridad Pública Estatal, Rodolfo Ocampo, que atendiera el asunto.
La noticia tuvo inmediato impacto en los plantones que mantienen policías tanto estatales como municipales, que creyeron que lo ocurrido era una respuesta a sus reclamos.
Desde el primer momento trascendió que la víctima del plagio era un abogado. Y este martes, la Secretaría de Seguridad Pública Municipal confirmó que aproximadamente a las siete de la noche, el abogado Ángel Gabriel Álvarez López, de 42 años de edad, fue sacado con violencia de su despacho que se encuentra en su casa en la colonia Nueva Aviación.
Por lo menos cinco hombres encapuchados, que portaban armas de fuego, lo obligaron a subir a una camioneta color tinto al parecer Cherokee. Una de sus hijas intentó oponerse, pero los desconocidos amenazaron con matarla.
Por cierto, en el encuentro de nueve agentes con el gobernador, según contó uno de los asistentes, fueron aplicadas importantes medidas de seguridad, sobre todo para evitar que arribaran cientos de policías.
Y es que inicialmente se dijo a los policías que la reunión tendría lugar en Casa Nayarit, después se comunicó que sería en la Procuraduría General de Justicia, pero finalmente se efectuó en el llamado C-4, las instalaciones que controlan los números de emergencias.
El plantón de las corporaciones estatales y municipales continúa este martes.

DISPARAN CONTRA FAMILIA

Aproximadamente a la misma hora que el abogado Ángel Gabriel Álvarez era privado de la libertad, una familia de sinaloenses resultó milagrosamente ilesa a pesar de que fue atacada a balazos a la altura del puente del parador Los Lobos, salida de Tepic a Mazatlán.
En una camioneta Ford tipo Lobo de doble cabina viajaban dos hombres adultos y la esposa de uno de ellos, tres niños de ocho y cuatro años de edad, así como un recién nacido.
Los agraviados circulaban en dirección a Mazatlán cuando un grupo de sujetos les disparó con armas largas, seguramente confundiéndolos con una banda rival.
Los sinaloenses lograron salir ilesos del ataque y alcanzaron a llegar a la autopista de la caseta Tepic-crucero de San Blas, donde recibieron custodia de policías. La camioneta tenía dos llantas reventadas por los disparos.
El ataque lo realizaron sujetos que ocupaban dos camionetas.